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Nombre
común o vulgar: Árbol
del pan, Fruta de pan, Arbopán
Nombre científico
o latino: Artocarpus altilis
Familia: Moráceas
(Moraceae).
Origen: nativo de
Indonesia y Nueva Guinea. Hoy en día
cultivado en todos los trópicos.
Etimología:
Artocarpus, del griego artos = pan
y karpos = fruto, aludiendo a su fruto
comestible. Altilis, del latín
altilis-e, engordar o alimentar, refiriéndose
igualmente a sus frutos.
Árbol perennifolio
o caducifolio, dependiendo de la zona,
monoico, de 8-10 m de altura en cultivo,
alcanzando 15-20 m en sus zonas de
origen, con tronco recto de corteza
lisa, parda, con lenticelas.
Hojas de 25 x 12
cm con 7-11 lóbulos lanceolados.
El Árbol del
pan es ampliamente conocido por su
fruto.
Puede pesar de 1-2
kg y medir 15-30 cm de diámetro.
Es de color verde,
tornándose amarillo, y su superficie
está cubierta de protuberancias
agudas.
Estos frutos son
ricos en fécula; es consumido
después de ser tostado, guisado
o frito.
Los frutos deben
consumirse verdes, pues una vez maduros
son insípidos.
Son considerados
un alimento energético porque
contienen entre un 20 y 37% de carbohidratos,
son ricos en calcio, hierro, fósforo
y niacina, y en vitaminas C y B1.
Hay diversas variedades
cultivadas, y en algunos sitios se
aprovechan incluso las semillas de
algunas de ellas, comiéndolas
tostadas.
Además de
la parte comestible, el tronco sirve
de materia prima para hacer caneas,
remos, etc.
Las raíces
también parecen tener algún
valor medicinal, y los estambres se
queman como repelente de mosquitos.
Es de tronco alto
y copa frondosa, lo que lo convierte
en una planta ideal para fines ornamentales.
Su madera es ligera
y tiene algunas aplicaciones en la
fabricación de embalajes.
Su follaje puede
servir como forraje para el ganado.
Las flores y hojas
tienen aplicaciones medicinales localmente.
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