|
1.
Descripción de la higuera breval
2. Variedades de higo o breva
3. Clima y suelo
4. Plantación
5. Poda
6. Fertilización y riego
7. Plagas
8. Enfermedades
9. Multiplicación de la higuera
............................
1.
Descripción de la higuera breval:
La
higuera (Ficus carica L.) es un árbol
típico de secano en los países
mediterráneos. Su rusticidad
y su fácil multiplicación
hacen de la higuera un frutal muy
apropiado para el cultivo extensivo.
Siempre
ha sido considerado como árbol
que no requiere cuidado alguno una
vez plantado y arraigado, limitándose
el hombre a recoger de él los
frutos cuando maduran, unos para consumo
en fresco y otros para conserva.
Las
únicas higueras con cuidados
culturales esmerados, en muchas comarcas,
son las brevales, por el interés
económico de su primera cosecha,
la de brevas.
Las
higueras pertenecen a la familia de
las moráceas; son árboles
o arbustos de madera blanda, de hojas
grandes, verdes y brillantes por el
haz y grises y ásperas por
el envés.
Sus
flores, unisexuadas, están
distribuidas por la superficie interna
de un receptáculo lobuloso
abierto en un extremo (ojo); este
receptáculo, tras la fecundación,
se hincha y se vuelve carnoso, formando
una masa rica en materias azucaradas:
el conjunto es un fruto múltiple
(sicono), la breva o el higo.
El
denominado fruto de la higuera (infrutescencia)
es blando, de gusto dulce, en cuyo
interior, de color encarnado y blanco,
se alojan lo que, aparentemente son
semillas pequeñas, pero que
en realidad son verdaderos frutos.
Aparece cubierto exteriormente por
una piel verdosa, negra o morada,
según las diversas variedades.
2.
Variedades de higo o breva:
Las
higueras comúnmente cultivadas
se clasifican en dos grupos, según
den una o dos clases de frutos al
año.
Higueras
bíferas o reflorecientes, llamadas
brevales, breberas o bacoreras, que
dan frutos en junio-julio (brevas)
y en agosto-septiembre-octubre (higos).
Higueras
comunes, propiamente dichas, que sólo
dan una cosecha (higos) en agosto-septiembre.
*
Higueras breveras, brevales o bacoreras
Son
las más apreciadas y las únicas
cuyo cultivo se va extendiendo.
En
estos árboles, algunos higos
cada año no llegan a madurar
en otoño y se conservan durante
el invierno para hacerlo en el verano
siguiente.
Las
brevas tienen un alto valor comercial
por su tamaño, superior
al de los higos, su aspecto atractivo
y por las fechas en que maduran,
con fácil comercialización
en fresco.
Estos
frutos se forman sobre madera vieja,
del año anterior, en donde
pasan el invierno como pequeños
botones, situándose dos, tres
o cuatro por ramo, pudiendo llegar
hasta siete.
Estas
higueras dan una segunda cosecha,
la de higos, a partir de agosto. Estos
frutos se forman sobre la brotación
del mismo año. Los higos son
del mismo color que las brevas pero
de tamaño más pequeño.
De sabor más dulce pero con
menor aroma. En el comercio en fresco
tiene menor valor que las brevas.
Las variedades cultivadas en el sureste
de España por orden de importancia
son Colar, Goina y Ñoral.
-
Colar
-
Goina
-
Ñoral
*
Higueras comunes
Son
las que dan sólo higos, normalmente
desde agosto hasta finales de octubre.Entre
las numerosas variedades existentes
y cultivadas igualmente en el
Sureste de España tenemos:
-
Verdal
-
Blanca
Las principales
variedades de higueras cultivadas
en España son:
Entre las brevales
o breveras destacan:
- Colar (grande,
piel negra)
- Goiña (cuello púrpura,
resto piel negra, forma alargada)
- Ñoras (blanco-verdosas)
Entre las ordinarias:
- Blancas tempranas
- Melares
- Blanca de Maella
- Napolitana
- Verdal
- Burjasot
- Cuello de Dama
- Pellejo de Toro
- Fraga (esta última destinada
a obtener higos pasas, procede de
la comarca oscense del mismo nombre).
3.
Clima y suelo:
La
higuera tolera bien las altas y las
bajas temperaturas vegetando con normalidad.
Se encuentran higueras en coma o regiones
muy variadas, de climas diversos.
Sin
embargo cultivo comercial de la higuera
requiere unas condiciones cl ticas
específicas. Los frutos de
mayor valor en el mercado las brevas
y éstas varían muchísimo
de precio entre ser tempranas o tardías.
Por
otra parte, la humedad excesiva y
las lluvias frecuentes perjudican
enormemente la calidad de los frutos.
ello el cultivo de la higuera, principalmente
la brevera, sólo reviste interés
en zonas de clima benigno en invierno
y caluroso en verano, con precipitaciones
escasas, es decir, clima mediterráneo
cálido y seco.
Es
uno de los árboles más
resistentes a la sequía. Cuando
ésta es intensa permanece en
estado de reposo desarrollando pocas
hojas y no dando frutos.
Es
muy poco exigente en suelos (crece
en los pedregosos y áridos),
pero para dar cosecha de calidad los
requiere con alto contenido en calcio
y que no sean demasiado húmedos.
Es árbol muy sensible a la
podredumbre radicular.
4.
Plantación:
Los
marcos empleados son muy variables.
En
cultivo extensivo, marco real de 8
x 8 y actualmente, en cultivo intensivo
con marcos de 5 x 5 o aún más
intensos si se ponen higueras sólo,
ya que lo más frecuente es
asociar este cultivo con almendros
o granados.
La
tendencia actual es plantar espeso,
con mayor número de árboles
por unidad de superficie, con el fin
de lograr mayores producciones unitarias,
con más facilidad de recolección
al ser los árboles más
pequeños de copa.
No
obstante sigue habiendo muchos árboles
en hileras, puestos en los márgenes
de los bancales dedicados a otros
cultivos, con portes elevados al estar
en marcos anchos y beneficiarse de
operaciones culturales que se prodigan
a los cultivos básicos, tales
como cítricos, almendros u
hortícolas diversos.
5.
Poda:
Es
una especie frutal que requiere pocas
podas y aclareos. Las higueras sueltas
o «marginales» apenas
si se podan. Solamente se le cortan
las ramas secas o estropeadas.
En
las plantaciones regulares o uniformes
es aconsejable:
*Realizar
limpias periódicas (especie
de aclareo de ramas), procurando siempre
evitar que las higueras crezcan excesivamente
y los frutos no se puedan recoger
desde el suelo, sin necesidad de subir
a los árboles. Para ello cortaremos
en enero, con hacha, las ramas demasiado
altas.
*Eliminar
algunos «ojos» (yemas)
en enero-febrero, práctica
llamada «desroñar»,
para favorecer el engorde de las brevas
situadas al final del tallo.
Las
podas ligeras o nulas favorecen la
producción de brevas de
junio-julio, pero perjudica la cosecha
de higos de otoño, pues hay
una cierta incompatibilidad entre
ambas producciones. Por ello las breveras
no suelen cultivarse para higos frescos
o para secar.
6.
Fertilización y riego:
Las
higueras no suelen abonarse directamente.
Se benefician enormemente de los elementos
nutritivos que se incorporan para
fertilizar los cultivos asociados.
El árbol agradece mucho el
abonado nitrogenado en cuanto a su
desarrollo vegetativo pero los frutos,
aunque aumentan de tamaño,
pierden calidad en lo referente a
su sabor y conservación.
Como
ha quedado ya indicado, la higuera
tolera bien la sequía, antes
bien le perjudican los excesos de
humedad.
Sin
embargo es conveniente darle un riego
en invierno en climas de inviernos
secos y sólo si el año
es muy seco volveremos a regar a primeros
de marzo para favorecer el engorde
de las brevas y en julio para mejorar
el tamaño de los higos, de
interesar esta cosecha.
No
debe olvidarse que los riegos aumentan
el calibre de la fruta pero perjudican
su calidad. Cuanto más sequía
padezca la higuera, dentro siempre
de ciertos limites, más dulces
serán los frutos.
La
asociación granado-higuera
no es aconsejable, precisamente
porque los granados requieren riegos
frecuentes en épocas que
no conviene dárselos a la higuera.
De
asociar patatas a las higueras, es
preferible emplear variedades tempranas
para que el último riego se
dé como máximo en abril-mayo.
Es
conveniente dejar un margen de tierra
a cada lado de las higueras para
evitar las humedades excesivas al
regar las patatas.
La
higuera tolera bastante bien la salinidad
de las aguas, más que los cítricos
y el almendro, pero algo menos que
el granado. Se pueden emplear perfectamente
aguas con 2 gramos de cloruro sódico
por litro.
7.
Plagas:
-
Caparreta o Cochinilla
-
Mosca del higo (Lonchaea aristella
Beck)
-
Barrenillo (Hypoborus ficus)
8.
Enfermedades:
-
Podredumbres radiculares
-
Virosis (Virus del mosaico)
9.
Multiplicación de la higuera:
Se
reproduce por acodo y esqueje, enraizando
fácilmente.
Su
multiplicación es muy sencilla
partiendo de estacas. Por ello, en
la práctica, los agricultores
no suelen comprar barbados a los viveros,
sino que plantan directamente con
estacas ramificadas que obtienen
de sus mismos árboles, eligiendo
las higueras mejores, de la variedad
que desean reproducir.
Es
preferible sacar las estacas de ramas
laterales ya que las centrales (chupones)
originan higueras con excesivo vigor
que perjudicaría la normal
fructificación. Cuanto más
grandes son las estacas empleadas,
más rápidamente se desarrollarán
las higueras y por tanto en menos
tiempo se obtendrán producciones.
Injertos:
La
práctica del injerto sólo
puede tener algún interés
para cambiar de variedad las higueras
ya establecidas. Para ello en el invierno
se desmochan las higueras por encima
de la cruz.
En
la primavera salen fuertes chupones
que pueden ser injertados en junio
de ese mismo año o del siguiente
de yema, bien de escudete, bien con
chapa o placa.
El
injerto es, no obstante, muy poco
frecuente, ya que la higuera tiene
un crecimiento tan rápido que
mejor que cambiar de variedad por
injerto es aconsejable volver a plantar
con estacas la variedad que se desee.
Ver
otra ficha adicional sobre la
higuera breval >>
Más información
en el Archivo del Foro:
Higos
- Higuera breval
............................
Fuente
y ampliar información en:
infoagro.com
"El
portal líder en agricultura
en español"
|