|
Árbol
que alcanza hasta unos 5 m de altura,
con copa redondeada.
Flores
extraordinariamente olorosas.
Su sabor es amargo
o agrio (lo que ha dado el nombre
de agrios a todos los demás
cítricos) debido a la existencia
de un compuesto orgánico denominado
neohesperidina.
El zumo es muy ácido.
Destaca el empleo
del naranjo amargo desde hace muchos
siglos. Hoy en día sigue empleándose
en todos los jardines, parques, calles
y avenidas de muchas ciudades.
Es un árbol
pequeño, ideal para situarlo
en macetones en patios y terrazas
grandes.
Atractivo y alegre
colorido de sus frutos, denso follaje
verde oscuro y flores aromáticas.
Hay
distintas variedades de naranjas amargas:
'Sevilla'
es una variedad cultivada en el sur
de España. Variedad ideal para
fabricar la auténtica mermelada.
Muchas semillas. Piel seca utilizada
para elaborar el licor curacao.
'Bouquet
de Fleurs' se usa en el sur de Francia
para la fabricación de perfumes.
'Daidai'
es una variedad muy productiva. Muy
cultivado en Japón.
'Variegata
Sour Orange', 'Rubidoux', 'Goleta'
son también variedades de naranjo
amargo.
Tienen
interés ornamental los naranjos
de hoja de mirto (Citrus aurantium
myrtifolia). Son árboles enanos
que permiten formar columnas o conos
pequeños, destinados a resaltar,
por ejemplo, las esquinas de un jardín.
También valen para setos recortados
por su hoja pequeña y follaje
compacto.
La
importancia de los naranjos amargos
como árboles ornamentales data
de la Antigüedad y se mantiene
en pleno vigor.
Su
belleza, como la de los demás
cítricos, se fundamenta en
el verde intenso y permanente de su
follaje, las flores blancas muy aromáticas
y el colorido llamativo de sus frutos.
Las
naranjas amargas son más tolerantes
al frío que las dulces y ello
permite plantar en emplazamientos
abrigados en climas relativamente
rigurosos.
El
azahar se recoge para perfumería.
Con
sus flores se fabrican perfumes y
de las cortezas de sus frutos se extraen
aceites esenciales y se elaboran licores.
La
pulpa se emplea para elaborar mermeladas.
Origen
de la naranja amarga
El
naranjo amargo es originario del Sur
de Asia.
Se
afirma que fueron los árabes
los que lo extendieron desde la India
a Siria, Palestina y al resto del
Mediterráneo.
Los
califas de Córdoba (s IX-X)
dieron al naranjo amargo el carácter
de planta ornamental por excelencia,
plantándolo en las calles,
jardines y patios privados y de las
mezquitas. Por ejemplo, el Patio de
los Naranjo de la Mezquita de Córdoba,
los Jardines del Alcázar de
Sevilla, etc.
|