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1.
Descripción de las nectarinas
2. Clima para cultivar nectarinas
3. Suelo y la nectarina
4. Variedades de nectarina
5. Marco de plantación
6. Riego
7. Abonado del nectarino
8. Poda de nectarinas
9. Aclareo de nectarinas
10. Plagas en nectarina
11. Enfermedades
12. Multiplicación de nectarinas
............................
1.
Descripción de las nectarinas:
-
Familia: Rosáceas (Rosaceae).
-
Especie: Prunus persica var.
nectarina.
-
Origen: China.
-
Se trata de un árbol derivado
por mutación de los melocotoneros
comunes, y los únicos caracteres
diferenciales son la ausencia de tomentosidad
en la piel del fruto.
La
planta, si se deja crecer libremente,
adopta un porte globoso con unas dimensiones
medias de 4-6 metros.
-
Hojas: oblongas, lanceoladas, con
una longitud generalmente de 140-180
mm y una anchura de 40-50 mm; el limbo
es liso, a veces ondulado a lo largo
del nervio central, los bordes son
serrados, crenados o doblemente dentados.
-
Flores: pueden ser solitarias, reunidas
o en grupos de tres a cuatro, son
de dos tipos: rosáceas o campanuláceas.
-
Fruto: es una drupa (pericarpio membranoso,
mesocarpio pulposo, endocarpio leñoso),
de forma más o menos globosa
con una línea de sutura y una
cavidad alrededor del pedúnculo.
Su piel es lisa, de coloración
atrayente, pulpa muy sabrosa y el
hueso es libre, no está adherido
a la pulpa como en el melocotón.
Arbol muy parecido
al melocotonero, del que se diferencia,
en su tamaño menor y por presentar
un fruto de piel lisa y mas brillante.
Contrariamente a
lo que la gente cree la nectarina
no es un cruce entre melocotón
y ciruela. Es una variedad espontánea
de melocotón (surgida sin la
intervención humana).
La palabra nectarina
procede de 'néctar' debido
a su sabor sabroso.
La nectarina es cultivada
desde hace mucho tiempo.
Era conocida en Inglaterra
desde finales del siglo XVI y por
razones no muy bien conocidas estuvo
ausente de los mercados europeos durante
mucho tiempo.
Las nectarinas se
pueden consumir frescas, cocidas para
la elaboración de conservas,
mermeladas, confituras y jaleas.
Muchas veces esta
fruta puede encontrarse como ingrediente
o formando parte de relleno de postres,
tartas, pasteles, crepes y hasta sorbetes
o helados.
2.
Clima para cultivar nectarinas:
Las
nectarinas son frutales propios de
las zonas de poca altitud, desde el
mismo nivel del mar hasta alturas
de 300 metros.
Estas
no tienen la necesidad de un largo
reposo invernal como ciertas variedades
de melocotonero, prefiriendo climas
de inviernos cortos y relativamente
templados y veranos largos de atmósfera
seca, por ser muy sensible a las humedades,
ya que pueden favorecer el desarrollo
de enfermedades y la pérdida
del fruto por agrietamiento.
La
nectarina puede soportar durante el
invierno temperaturas inferiores a
-7º C; el botón floral
soporta los -3,9º C; las flores
abiertas los -2,5º C y los frutos
recién formados -1,6º
C, con temperaturas menores puede
perderse la cosecha.
Protección
contra el viento:
La
nectarina, al igual que el melocotonero,
es muy sensible a los efectos del
viento, por lo que es necesaria la
construcción de cortavientos
en aquellas zonas muy expuestas.
Generalmente
se emplean cortavientos o setos formados
por ciprés, desaconsejándose
el eucalipto debido a la gran competencia
que ejerce su sistema radicular frente
a las plantas cultivadas.
También
se pueden emplear mallas plásticas,
de rápida instalación
y con distinta densidad de malla.
Su duración puede llegar a
los 8-10 años.
3.
Suelo y la nectarina:
La
nectarina requiere suelos profundos,
bien drenados, ligeros y de naturaleza
ácida, ya que sufre como los
melocotoneros un exceso de alcalinidad
que sobrepase de los límites
tolerados.
De
pretender implantar la nectarina en
suelos muy compactos y de relativo
drenaje y elevado valor de pH, es
recomendable utilizar el portainjerto
del ciruelo Brompton por su afinidad
y buen desarrollo.
El
que debe rehusarse como portainjerto
es el del ciruelo Damas.
Tampoco
es recomendable emplear en estas tierras
el franco de la misma especie o del
melocotonero.
4.
Variedades de nectarina:
La
elección de una variedad está
muy ligada a factores o parámetros
de tipo económico, por lo que
habrá que sopesar o tener en
cuenta su productividad, la calidad
(calibre, forma, color, calidad gustativa,
resistencia a manipulaciones) y su
rusticidad (sensibilidad a las bajas
temperaturas, a las enfermedades,
a las fisiopatías: cracking
o agrietado, huesos abiertos, frutos
gemelos, etc.).
La
capacidad o potencialidad de cada
una de las variedades se pondrá
más en manifiesto cuanto mejor
se realicen las técnicas de
cultivo (poda, aclareo, riego, abonado,
estado de madurez al recolectar, etc.).
Existe
un gran número de variedades
de nectarina, la mayoría procedentes
de los Estados Unidos, pero en general,
todas ofrecen una piel lisa, fina
y brillante, tomando diversas coloraciones
que se intensifican según los
climas, siendo las variedades tempranas
las que ofrecen coloraciones más
fuertes.
En
el mercado se pueden encontrar nectarinas
de pulpa blanca y nectarinas de pulpa
amarilla. A continuación se
recogen algunas de las variedades
de nectarina más cultivadas
en la mayoría de los países,
y se encuentran clasificadas en función
del periodo de maduración de
sus frutos:
Tabla
1. Resumen de las variedades comerciales
más importantes de nectarina
(meses para Hemisferio Norte)
PERIODO
NECTARINAS DE PULPA BLANCA NECTARINAS
DE PULPA AMARILLA
Junio
Silver
King, NB-1524, Monnail Armking, Primerinque,
Pacific Star
Julio
Caldesi
2000, Syller, Big-Top, Majestic Giant,
Queen Giant, Silver Gem, G. Diamond,
Flavor Giant Sunfree, Snow Queen,
NJN-76, Mª Laura, Flavorgolg,
Stark Sunglo, Antares, Magali
Agosto
Venus,
Saphir, Alesandra, Mid Silver, Monnaze
Nataly, Stark Redgold, Fantasia, Nectaross,
Mª Aurelia, Sweet Red, August
Red
Septiembre
Silver
Late Fairlane, Seleccion 1989, Harvest
Sun
5.
Marco de plantación:
Los
marcos de plantación más
empleados son el marco real, el marco
real rectangular y el tresbolillo.
La
distancia de plantación dependerá
de los sistemas de conducción
escogidos, así como de las
propiedades edáficas, la variedad,
el portainjerto y las labores de cultivo.
Destacan:
·
Formación en vaso: entre filas
de 5 a 8 m, entre árboles dentro
de la fila de 5 a 7 m.
·
Formación en palmeta: entre
filas de 4 a 5,5 m, entre árboles
dentro de la fila de 4,5 a 6 m.
·
Formas semilibres: entre filas de
4 a 5 m, entre árboles dentro
de la fila de 3 a 4 m.
La
plantación se realizará
con plantones injertados en vivero,
con plantas injertadas a yema dormida,
con portainjertos de un año
de vivero, sembrando directamente
el hueso, plantando hacia mayo-junio
el franco criado en un contenedor
para forzarle su desarrollo.
6.
Riego:
El
consumo anual de agua de una planta
de nectarina, al igual que el melocotonero,
es de 60-100 hectolitros, para una
producción de 20 kg de materia
seca, lo que equivale de 2.500 a 4.000
metros cúbicos de agua por
hectárea.
Los
métodos de riego empleados
en el cultivo de la nectarina son
el riego por infiltración mediante
surcos, el riego por aspersión
y el riego por goteo. El riego por
aspersión permite disminuir
la temperatura del aire, mitigando
los efectos negativos de las altas
temperaturas estivales y favorece
el crecimiento y la distribución
del sistema radicular.
Las
nectarinas, si se riegan cuando están
próximas a la madurez de los
frutos, pueden verse afectadas por
el agrietado de la epidermis lo que
disminuye mucho el valor comercial
de la producción.
7.
Abonado del nectarino:
Durante
la plantación se recomienda
realizar un abonado con fósforo
y potasio a la profundidad explorada
por el sistema radicular (20-60 cm).
Si
se realiza un abonado distribuido
en toda la superficie de la plantación,
se recomienda aplicar de 80 a 100
tm/ha de estiércol.
Si
el abonado es localizado por hoyos
se emplearán 100-300 g de superfosfato
mineral, 200-500 g de sulfato potásico
y 500-1000 g de estiércol por
hoyo.
Durante
el período de formación
se realizará un aporte continuo
de nitrógeno desde febrero-marzo
hasta junio, con cantidades comprendidas
entre los 200, 400 y 600 g de nitrógeno,
para el primer, segundo y tercer año
respectivamente.
El
abonado de producción dependerá
de los análisis foliares y
de suelo realizados, siendo los valores
orientativos:
·
100 a 150 unidades/ha de K2O
· 50 a 70 unidades/ha de P2O5
· 200 a 300 unidades/ha de
N
El
potasio y fosfatos se aplicarán
a la caída de la hoja (otoño),
antes de las eventuales labores del
terreno para favorecer su descenso
en profundidad y los nitrogenados
momentos antes de entrar el árbol
en vegetación (de febrero a
junio) para que esté a disposición
de las plantas durante la floración
y cuajado, en la caída fisiológica
de los frutos y en la diferenciación
de las yemas.
8.
Poda de nectarinas:
Con
la práctica de la poda se regula
la actividad vegetativa y la fructificación
para conseguir el máximo rendimiento
económico de la nectarina.
Se pueden distinguir diferentes tipos
de poda:
-
Poda de formación
Se
aplica a las plantas desde la plantación
hasta que se inicia la producción.
Según la zona los sistemas
de formación más usuales
en el cultivo de la nectarina son
en vaso en las regiones templadas
y en espaldera o palmeta en las menos
favorables.
En
el primer caso suele cultivarse en
forma enana, en medios tallos y en
cimas altas.
Las
labores de poda variarán ligeramente
según el tipo de planta de
que se parta: plantón injertado,
patrón franco silvestre con
tres ramas e injertado a tres yemas,
patrón franco silvestre injertado
a tres yemas en el tronco o patrón
franco silvestre injertado a una yema.
-
Poda de fructificación
Se
aplica a aquellas plantas que han
superado la fase de formación
para regularizar la producción
cada año. Esta poda permite
regular la producción a lo
largo de los años por la renovación
de los ramos productivos y mejorar
la calidad de los frutos.
Este
tipo de poda se realiza en seco, a
finales del reposo vegetativo.
Una
poda de producción normal en
plantas e fructificación debe
eliminar del 50 al 70% de los ramos
mixtos presentes.
La
intensidad de la poda de producción
debe ser gradual, intensificándose
conforme se produce la fase de plena
producción, normalmente 3 o
4 años después de la
plantación.
La
intensidad de la poda dependerá
entre otros factores de la fertilidad
del cultivar, de las temperaturas
mínimas invernales y del incumplimiento
de las exigencias en frío.
La
poda se inicia desde el extremo de
una rama descendiendo hacia la base,
eliminando los ramos demasiado vigorosos,
los demasiado débiles y los
mal situados.
Los
ramos que han producido se eliminan
completamente o bien se despuntan
sobre uno o más ramos mixtos
de vigor normal.
-
Poda en verde
Esta
poda se realiza en plena producción
y consiste en la eliminación
de los chupones y en el aclareo de
los brotes para favorecer la lignificación
de los ramos que quedan y un mejor
revestimiento de la parte basal de
la capa.
La
poda en verde se realiza en dos veces
en los meses de junio y julio.
9.
Aclareo de nectarinas:
El
aclareo de frutos es un complemento
a la poda que permite conseguir una
producción de calidad.
Si
se realiza precozmente se consigue
un mejor tamaño de los frutos,
una coloración más intensa,
una maduración más precoz
y más uniforme, una mejor calidad
de los frutos, una mayor diferenciación
de yemas de flor para el año
siguiente, una más completa
lignificación de los ramos
y una mayor nutrición de la
planta.
Un
aclareo demasiado anticipado, realizado
en variedades precoces sujetas a la
abertura del hueso, puede acentuar
este efecto.
La
mejor época para realizar el
aclareo de frutos es después
de la caída de los pequeños
frutos no fecundados y antes del endurecimiento
del hueso (30 días después
de la floración).
Un
aclareo demasiado precoz favorece
la formación de frutos de mayor
tamaño, mientras que un aclareo
demasiado tardío es muy poco
eficaz. Normalmente se deja un fruto
cada 15-20 cm de ramo.
El
aclareo puede ser manual, químico
o mecánico. El primero precisa
de mucha mano de obra y tiene un elevado
costo.
El
aclareo químico se realiza
pulverizando la copa con Ethrel a
una dosis de 3 g por hectolitro de
agua y unos 34-35 días después
de la floración.
El aclareo mecánico
se basa en el empleo de vibradores.
10.
Plagas en nectarina:
Como
plagas destacan la presencia de thrips
durante la floración, destruyendo
los ovarios y perdiéndose el
fruto, o causándoles deformaciones
que los desmerecen en los mercados.
Para su control se recurre al espolvoreo
de insecticidas sistémicos
y nunca en pulverizaciones ya que
la piel de la nectarina es muy sensible.
11.
Enfermedades:
La
nectarina como el melocotonero, es
muy sensible al abollado o garrafina.
Esta es una enfermedad criptogámica
cuyo agente es Taphrina deformans.
Se
caracteriza por la formación
de abolladuras irregulares en el limbo
de las hojas. Los nervios y el peciolo
se deforman y la hoja aparece acartonada.
Para
su control se recomienda el empleo
de caldo bordelés u otros criptogamicidas
análogos únicamente
durante el invierno, ya que en plena
vegetación resultarían
fitotóxicos.
En
los árboles jóvenes
es común la presencia del oidio
que ataca hojas, brotes y frutos,
causando grietas en éstos últimos.
Se puede combatir con polisulfuros
o fungicidas orgánicos.
12.
Multiplicación de nectarinas:
Las
nectarinas se reproducen por semilla
y aunque el individuo obtenido reproduzca
fielmente el carácter de su
progenitor, regularmente se utiliza
como portainjerto.
De
la elección adecuada del patrón
depende en gran parte el futuro de
la producción.
Normalmente
se emplean como portainjertos, almendros,
francos (plantas procedentes de semillas
de melocotonero y nectarina), ciruelos
y albaricoqueros.
Cada
una de estas plantas se adapta a diferentes
condiciones de clima, suelo o subsuelo
y comunica al injerto distinto grado
de vigor.
El
patrón también influye
en la susceptibilidad del árbol,
de las flores y de los frutos a los
agentes climáticos.
Si
empleamos el almendro como patrón
obtendremos plantas muy vigorosas,
cuyas raíces verticales perforan
profundamente la tierra, por lo que
el aprovechamiento de los nutrientes
del suelo es mayor, por lo que es
ideal su empleo en suelos pobres,
profundos y sueltos.
La
nectarina injertada sobre pie franco,
es algo menos vigorosa y longeva que
la anterior, pero es el que mejor
se adapta a los diferentes tipos de
suelos.
El
empleo de ciruelo como patrón
se hace cuando se desea implantar
un cultivo de nectarina en terrenos
poco profundos o algo compactos.
En
climas cálidos, o tierras excesivamente
secas y pobres, es común el
empleo de nectarina injertada sobre
albaricoquero.
Para
obtener más información
de los tipos de patrones y la afinidad
de los mismos respecto a variedades
y las condiciones edafoclimáticas
recomendamos la lectura de la bibliografía
especializada que figura al final
de este documento.
Tras
varios años, se ha llegado
a la conclusión que debe rehusarse
como portainjerto el ciruelo Damas
por su falta de afinidad y limitado
desarrollo. En tierras neutras o ácidas
será mejor utilizar el franco
como portainjerto.
Para
la obtención de portainjertos
francos los huesos deben sembrarse
entre enero y febrero en el mismo
vivero, los cuales podrán injertarse
en el mismo año.
Como
injerto debe utilizarse únicamente
el de yema o escudete entre julio
y agosto, desmochando el patrón
a dos centímetros del empalme
del injerto momentos antes de entrar
el árbol en vegetación.
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Fuente
y ampliar información en:
infoagro.com
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