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Formación con varios troncos:
proviene de plantar in situ 3 ó 4 estacas
de madera gruesa, sin enraizar, procedente de
la poda de renovación.
Durante
el periodo improductivo y hasta que no se obtenga
la primera cosecha abundante, las intervenciones
de poda se reducirán exclusivamente a suprimir
los brotes adventicios en el tronco del árbol,
debido al carácter basítono de la
vegetación de esta especie.
Una
vez que se obtiene la primera cosecha importante
será el momento de realizar la primera
poda que, lógicamente debe ser poco severa
para no desequilibrar el árbol reduciendo
de forma drástica la relación hoja/raíz.
Como
es natural, en la primera intervención
se eliminarán ramas superfluas con poco
vigor por debajo de la cruz elegida como definitiva,
ya que, por estar sombreadas por el resto de la
copa, su conservación es poco interesante.
Anualmente,
y en posteriores podas, se irán eliminando
por su inserción las ramas que estorban
el buen desarrollo de las que, en su día,
formarán el esqueleto.
En
las próximas intervenciones de poda (igualmente
poco severas) y a medida que el tronco y ramas
principales vayan engrosando, pueden empezar a
suprimirse algunas brotaciones internas vigorosas,
pero sin que queden las ramas principales descubiertas
para evitar un golpe de calor (quemaduras).
Época
de poda
Se
podan antes del comienzo de la actividad, generalmente
enero, febrero (Sur de España, o antes,
una vez concluida la recolección) y más
tarde cuanto más al Norte, llegando hasta
abril. Es preferible podar antes de que brote
en primavera.
Poda
de Fructificación
Las
podas realizadas en esta fase de la vida del árbol
deberán alargar al máximo el periodo
productivo, al término del cual el olivo
demandará la renovación.
Una
vez finalizada la recolección de la aceituna
llega el momento de realizar la poda de los olivos.
La
floración del olivo y en consecuencia la
formación de frutos se presenta en las
ramas de madera del año anterior, con la
particularidad que la ramita que ha fructificado
una vez, continuará haciéndolo en
años sucesivos pero cada vez con menos
intensidad, de tal forma que a los 3 ó
4 años dejará de producir por completo
hasta que se seca y muere. Por esta razón,
si deja de verificarse la poda en un olivar, encontraremos
muchas ramas secas. Se deben cortar los brotes
que ya han producido para favorecer la aparición
de nuevas ramificaciones productivas.
Siempre
se quitan los chupones verticales que nacen en
el centro, o al menos la mayoría de ellos.
Los podadores expertos dejan algunos chupones
de esos para sustituir en años próximos
las ramas viejas.
Se
eliminan las ramas secas, las muy viejas y las
que están enfermas.
Es
importante que el centro del árbol esté
muy limpio en un diámetro de 1 ó
1,5 metros. Ir quitando ramas envejecidas y sustituirlas
por ramas nuevas. La producción se concentra
en ramas nuevas de la zona periférica del
árbol, en los faldones. Las ramas verticales
y del centro dan poca aceituna.
Has
de tener en cuenta que el olivo produce en brotes
del 2º año por lo que si haces un
aclareo fuerte, la próxima campaña
la producción se reducirá.
En
el olivo, suele renovarse la madera portadora
del ramo del año.
En
olivares de aceituna de mesa se realizará,
además, un aclareo ligero de la copa para
conseguir un adecuado tamaño del fruto.
Si
por desconocimiento o descuido del podador llegase
a superar el volumen óptimo que el medio
de producción es capaz de mantener, se
producirían graves desequilibrios: vecería,
disminuye la producción, menor calidad
fruto. Esto es causado por una densidad excesiva.
En varios años sin podar el árbol
enferma y se hace seco, viejo, no productivo.
Una
forma útil de lucha contra la vecería
o alternancia (año de mucha producción
seguido de año de baja producción)
es mediante poda, podría ser realizar las
podas intensas el año en que se espera
una floración y cosecha abundante, en lugar
de hacerlo tras una cosecha grande, como erroneamente
es frecuente ver en muchos olivares.
Después de la poda es aconsejable hacer
un tratamiento con algún fungicida de cobre
para proteger los cortes y heridas de hongos y
bacterias (Tuberculosis del Olivo).
Poda
en verde
El
desvaretado o poda en verde se efectúa
a finales de agosto (Hemisferio Norte) y se limita
a suprimir las varetas o chupones no aprovechables
para el árbol, eliminando todas las nacidas
en las peanas del olivo (sierpes).
Poda
de Renovación o Rejuvenecimiento
Con
la edad los olivos van acumulando madera, por
lo que se observa un descenso paulatino de la
relación hoja/madera, que trae consigo
el descenso de las producciones medias de fruto,
así como una mayor alternancia de producción
y empeoramiento en la calidad de los frutos. Este
efecto es similar al producido por el exceso de
volumen de copa, con respecto al óptimo
que puede soportar el medio.
Llegados
a esta situación, es posible hacer una
Poda de rejuvenecimiento. Al tener muchas yemas
adventicias, el olivo rebrota bien. En explotaciones
intensivas, se debe sustituir gradualmente el
viejo olivar en lugar de hacer Poda de Renovación.
Se
puede proceder siguiendo alguno de estos métodos:
- Terciado
de ramas: se deja aproximadamente
1/3 de la longitud de la rama y se hace a varias
ramas cada año, no todas a la vez. Los
tocones se pueden dejar rebrotar o se les injerta
otra variedad de olivo (injerto de corteza).
- Descabezado:
se corta toda la copa. Para hacerlo
menos traumático, un año se corta
una parte de la copa y otro la restante.
- Recepado:
es lo más drástico.
Consiste en cortar a ras del suelo. Surgen muchos
chupones y se procede a una formación
desde el principio. A esta poda tan fuerte sólo
responde el olivo; a veces es también
aplicable a higuera y manzano. Seguramente sea
mejor arrancar la plantación.
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