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Mediante la Poda de Fructificación buscamos
que surjan yemas de flor en los ramos.
Los
ramos que no sean estructurales, despúntalos
todos sobre la tercera yema contada desde su inserción,
excepto los que estorben, que se deben eliminar totalmente.
La 3ª yema continuará el crecimiento y las
2 inferiores, evolucionarán a formaciones menos
vigorosas (brindillas, dardos, etc.).
Si
al año siguiente, de las 2 yemas inferiores no
se consiguen elementos fructíferos, sino crecimiento
vegetativo, despunta de nuevo el ramo de prolongación
sobre una sola yema lateral para forzar de nuevo una
sola prolongación vegetativa terminal, y que
abajo se diferencien yemas florales. Ya tendremos formaciones
fructíferas en posición baja y sin haber
dejado que la ramificación se alargue.
En
la poda siguiente, se corta por encima de la mejor formación
fructífera, y se elimina toda la zona vegetativa
de cobertura, dejando elementos fructíferos cortos,
robustos, muy próximos a la rama estructural
y sin enmarañamiento. La poda así descrita
(despuntes cortos) evita copas densas y en cascada (caídas
peso), elimina las ramificaciones largas y los espacios
vacíos improductivos, a cambio de retrasar a
veces, la entrada en producción y de ser muy
trabajosa los primeros años.
En
árboles bien fertilizados y de crecimientos intensos,
vigorosos, en vez de cortar sobre la 3ª yema, se
realiza sobre la 5ª, 6ª o 7ª así,
aunque 2 ó 3 originan ramos de madera, siempre
algunas de las más bajas evolucionarán
a formaciones cortas, con lo que estaremos en la misma
situación anterior, aunque con vegetación
más densa. Así conseguimos que ramos vigorosos
y largos no tarden varios años en fructificar.
Brindillas
simples
Miden
40-50 cm. Todas sus yemas son de madera, es decir, dan
lugar a brotes vegetativos, no a flores.
Las
brindillas vegetativas deben podarse a 1 ó 2
yemas en lugar de 3 debido a su pequeño vigor,
o incluso eliminarlas totalmente si hay ramos alternativos
suficientes para realizar la poda sin dejar zonas descubiertas
de vegetación.
Brindillas coronadas
A
diferencia de la brindilla simple, tienen una yema en
la punta que da lugar a una flor.
Es
un ramo corto (10-20 cm.), fino y no muy robusto para
soportar el peso de los frutos. Da frutos más
pequeños y de peor calidad que dardos y lamburdas.
¿Cómo se tratan?
a)
si hay muchos dardos y lamburdas, lo mejor será
eliminarla las brindillas coronadas, siempre que ello
no deje espacios desnudos.
b)
Si no hay dardos y lamburdsa en cantidad, la poda de
fructificación es selectiva, eliminando totalmente
las peores (es decir, las más delgadas, débiles
y de peor aspecto) y conservando sin poda algunas, aquellas
que nos ofrezcan garantía de fructificación
aceptable.
c)
Otra opción es no hacer nada y cuando se haga
el aclareo de frutos, se eliminan los que estén
sobre brindillas débiles sin garantías.
Chupones
El
chupón es un ramo excesivamente vigoroso, vertical
y que no da fruto. Normalmente, se cortan a ras de su
inserción.
Los
chupones son interesantes para reemplazar ramas en mal
estado, eliminando éstas justo por encima del
chupón.
Dardos
Es
una ramita pequeña de 1 a 8 cm. Tiene una yema
de madera en la punta. No se podan por su naturaleza
tan pequeña y cantidad.
Lamburdas
Tiene
una yema mixta en la punta que da 1 ramillete de hojas
y 1 ó varias flores y de éstas nacerán
frutos. No se podan porque dan frutos esas yemas.
Bolsas
Es
un engrosamiento que se forma cuando tiene unos años.
En el dibujo superior vemos varias bolsas en una rama.
Lleva dardos y brindillas coronadas. Son elementos de
fructificación permanentes en las especies de
pepita. No se podan.
Por
tanto, los frutos van a ir sobre lamburdas, bolsas y
de vez en cuando en brindillas coronadas. Hay que conocerlos
bien porque se deben mantener en la poda, no se eliminan.
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