|
Enfermedades
de los setos de coníferas
Desecamiento de
coníferas, Seca de setos, Enfermedad del
seto de conífera

Es muy común ver setos de coníferas
parcial o totalmente secos, así como ejemplares
aislados de coníferas (tuyas, cipreses,
abetos, pinos, etc.) con problemas.
Las
causas pueden ser varias, como cualquier otra
planta: plagas, enfermedades o trastornos. Aquí
se exponen las más frecuentes en coníferas
y particularmente en setos de coníferas:
- Hongo
Phytophothora
-
Hongo Seiridium
-
Carencia de Magnesio y otros nutrientes
-
Exceso de riego
-
Falta de agua
-
Falta de luz en el interior de la planta
-
Frío invernal

1.
Hongo Fitóftora (Phytophthora spp.)

Síntomas
y daños
También
se le llama "Enfermedad de los setos",
porque es relativamente frecuente en setos de
Tuyas (Thuja spp.), Cipreses
(Cupressus spp.) y sobre todo en Leylandi
(x Cupressocyparis leylandii).
Phytophthora
afecta a otras Coníferas como Cedros, Juniperus,
Ciprés de Lawson, Tejo, etc., a la mayoría
de árboles y arbustos. Es una enfermedad
bastante polífaga.
Las
hojas se van secando por zonas de dentro hacia
afuera.
La
planta termina muriendo por la pudrición
de raíces.
Este
hongo vive en la tierra y cuando se dan las condiciones
ideales coloniza las raíces y la zona del
cuello de las plantas.
La
causa principal que activa al patógeno
es el exceso de agua por encharcamiento, mal
drenaje, riego elevado.
Control
Fitóftora
hay que prevenirla, puesto que curar una planta
infectada es complicado.
Lo
más importante es evitar los riegos excesivos.
Un
seto junto al césped es problemático
porque recibirá mucho agua. Las necesidades
de agua de ambos son opuestas.
Deja
de regar hasta que la superficie de la tierra
esté seca, y vuelve a regar con moderación,
dejando secar la tierra entre los intervalos,
ya que las coníferas están mucho
mas preparadas para aguantar la falta del agua
que el exceso de ella.
No
existe un control químico eficaz, pero
se puede intentar haciendo pulverizaciones sucesivas
para que lleguen al cuello y raíz.
A
la venta hay fungicidas con relativa eficacia.
Uno es, o era, el Fosetil-Al (marca comercial
Aliette) cada 20 días, excepto en invierno.
Dobla las indicaciones de la etiqueta si están
muy enfermos.
Este
problema es más complicado en fases avanzadas
de la enfermedad. Es decir, si pillamos en los
primeros síntomas y aplicamos algún
fungicida (Fosetil- Al) es más probable
atajar la enfermedad.
El
Fosetil-Al al 80%, como preventivo, se aplicará
en abril-mayo, julio y septiembre (meses referidos
al Hemisferio Norte).
Excava
y quema todas las plantas muertas por Fitóftora.
No
plantes en el mismo lugar la misma especie,
puesto que el hongo permanece en la tierra y morirían
igualmente. Extrae esa tierra y rellena con otra
no contaminada.
Para
matar el hongo de la tierra y desinfectarla puedes
hacer el hoyo, quemar las raíces dejando
las cenizas ahí y esperar varios meses
que caigan varias lluvias y a finales de invierno,
prueba de sembrar otro tipo de seto, de una planta
que te aseguren que resiste los hongos de la tierra.
Lo ideal sería mantener el hoyo abierto
1 ó 2 años, pero esto en la práctica
es complicado.
Si
está en maceta, tira la tierra y desinfecta
la maceta antes de plantar otra cosa.
2.
Seiridium de las Cupresáceas (Seiridium
cardinale = Coryneum cardinale)
Es
una enfermedad frecuente y que produce graves
daños, tanto en setos como en árboles
aislados de coníferas.
Seiridium infecta tronco y ramas; Phytophthora
infecta las raíces.
La
especie más afectada son las Macrocarpas
(Cupressus macrocarpa). El Ciprés
común (Cupressus sempervirens)
también es muy susceptible y luego viene
el Leylandi (x Cupressocyparis leylandii)
en cuanto a susceptibilidad.
Seiridium
puede atacar a las siguientes especies de coníferas:
-
Ciprés (Cupressus sempervirens)
- Macrocarpa (Cupressus macrocarpa)
- Arizónica (Cupressus glabra)
- Ciprés de Leyland (x Cupressocyparis
leylandii)
- Tuyas (Thuja spp.)
- Enebros (Juniperus spp.)
- Ciprés de Lawson (Chamaecyparis lawsoniana)
- Criptomeria (Cryptomeria japonica)
Síntomas
'Cancro'
por Seiridium
Las
esporas del hongo infectan los árboles
o setos por cortes de poda, pequeñas grietas
en la corteza, picaduras de insectos, etc.
El
primer síntoma es el punto por donde penetra
el hongo, mostrándose la corteza marrón-rojizas,
ligeramente deprimidas, se resquebraja y suelta
resina (ver foto superior). Raspando el tejido
es rojizo en lugar de verde.
La
rama que queda por encima del chancros se seca
y toma un color pardo-rojizo.
Para
saber si es un hongo u otro, solo tendrás
que fijarte en su corteza. El Seiridium produce
chancros en la madera (grietas, o anillos), mientras
que la Fitóftora, no.
Control
- Lo
mejor es la prevención con medidas como
las siguientes:
Saber
que las especies más sensibles son:
-
Macrocarpas (Cupressus macrocarpa)
- Ciprés común (Cupressus sempervirens)
- Ciprés de Leyland (x Cupressocyparis
leylandii).
Las
menos sensibles son:
-
Arizónicas (Cupressus arizonica)
- Ciprés
de Lawson (Chamaecyparis lawsoniana)
- Tuyas (Thuja spp.)
Tenlo
en cuenta a la hora de elegirlas, sobre todo
si en tu zona hay muchos problemas con este
hongo, no plantes las especies más sensibles
(Macrocarpa, Ciprés y Leylandi).
- Inspecciona
las plantas al comprarlas. Si tienen ramas secas,
chancros o heridas en la madera con pústulas
negruzcas.
- Mantén
los árboles bien cultivados, que estén
fuertes y sanos. Una planta débil es
presa fácil de insectos y hongos.
- Aplica
preventivamente sobre todas las Cupresáceas
del jardín un fungicida al inicio de
la brotación en primavera. Repetir a
los 20-25 días, otro más a finales
de verano, e incluso, un cuarto tratamiento
si el otoño es cálido y húmedo.
Así quedará protegida la planta.
Si
ya está la planta afectada:
- Poda
las partes atacadas.
- Aplica
fungicida intentando proteger lo demás.
- Los
chancros sobre troncos y ramas se pueden eliminar
con una navaja afilada, aplicando después
pasta desinfectante-cicatrizante.
- Riega
y abona para vigorizar.
- Limpia
y desinfectar las herramientas de poda o recorte
empleadas en los árboles enfermos con
alcohol o lejía para no ir propagándolo
de planta en planta.
3.
Carencia de Magnesio y otros nutrientes

La
falta de magnesio se caracteriza por la seca de
las puntas de las coníferas.
Si
el amarronamiento empieza por los extremos de
las ramas puedes echarle un producto que venden
como "Antiamarronamiento de coníferas".
Si
el amarronamiento se produce desde el interior
hacia las agujas, puede deberse a hongos o
insectos.
El
producto antiamarronamiento básicamente
es un fertilizante que aporta Magnesio, Nitrógeno
y Azufre.
Preventivo y curativo cuando aparecen coloraciones
marrones por la falta de magnesio que afectan
a pinos, abetos, tuyas.
Para
prevenir, esparce cada año. Para curar,
pulverizar los árboles, bien por la mañana
o al atardecer evitando las horas de pleno sol
o fuerte calor. Dejando pasar una semana de intervalo
entre cada aplicación, repetir la operación
2 ó 3 veces. Leer la etiqueta.
4.
Exceso
de riego
Las
raíces se pudren por regar excesivamente,
generalmente cuando el suelo tiene mal drenaje,
está en zona baja que acumula agua, se
encharca, su textura es arcillosa, etc.
5.
Falta de agua

Seca
porque la planta pase sed. Más típico
es este problema en macetas y en plantaciones
jóvenes (estrés post-trasplante).
Si
la falta de agua va acompañada de exceso
de sol es aún más peligrosa, se
"quema" la planta.
6.
Falta de luz en el interior de la planta
Las
coníferas, por ejemplo, tuya, al no
recibir luz ni aire en el interior se despueblan
por dentro. Hasta cierto punto se puede considerar
normal.
No
abandonar la poda porque se ensancha y el interior
queda más oscura.
Limpia
todo lo seco con unos guantes para mejorar la
ventilación. Se puede podar para intentar
que ramifique.
7.
Frío invernal
A
veces el frío produce amarronamiento temporal;
hasta que "despiertan" tras el invierno
y se repobla.
|