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1.
La
época para hacerlo es entre mediados
de primavera y principios de verano; también
a principios de otoño, especialmente
en climas cálido-templados.
2.
Corta
estaquillas con una longitud de unos 15 cm y que
lleven 2 ó más nudos.
3.
El
corte de la base justo por debajo de un nudo.
4.
Quita las hojas inferiores dejando sólo
los 2 ó 3 pares del extremo. Se equilibra
así la parte verde de la estaca o esqueje
porque sigue evapotranspirando (consumiendo agua)
y no tiene raíces para absorberla.
5.
Impregna la base del esqueje con hormonas de
enraizamiento, estimularán la emisión
de raíces, aunque no es absolutamente imprescindible.
Las hormonas se venden en forma de polvo o de
líquido. Para el aficionado, es más
cómodo la forma en polvo porque el líquido
se conserva menos tiempo. Sacude para evitar el
exceso de polvo, que puede provocar que no salgan
raíces.
6.
Prepara macetas o bandejas rellenas con turba
o bien mantillo mezclando cualquiera de estos
dos materiales con arena de río lavada
mitad y mitad (50% de turba o mantillo y 50% de
arena). O, como hacen los viveristas profesionales:
usar perlita únicamente,
sin mezclar con turba (foto inferior).

7.
Clava
los esquejes introduciendo el tercio inferior
en el sustrato. Apriétalos con los dedos.
8.
La
bandeja o maceta debes ponerla en un sitio que
cumpla tres condiciones:
*
Sin sol directo ni corrientes de aire.
*
Alta humedad ambiental alrededor de las estaquillas.
Debido a que las hojas continúan consumiendo
agua, es precisa una humedad elevada para compensar.
Ésta se puede conseguir:
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