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La época del año: en verano más
agua que en invierno y si tiene flores, más todavía.
El suelo: en suelos más húmedos,
que retengan más agua, necesitarán menos
riego para vivir que en uno arenoso y seco.
El ambiente en el que se encuentre
a) Si está al sol necesita más agua que
a la sombra
b) Si hace más calor...más agua.
c) Si hace más viento...más agua.
Por
tanto, influyen tantas cosas a la hora de saber la cantidad
agua y cada cuánto tiempo hay que regar, que
la única manera es experimentando en cada jardín
en concreto. Siempre es mejor quedarse corto que pasarse,
he ir tanteando.
Los
setos, en los primeros años, es bueno regarlos
y abonarlos bastante para que así crezcan
más rápido y cierren antes. Esto en el
argot se le llama "darle caña a una planta":
riego y abono abundante para forzar el crecimiento.
Una
vez que tiene unas dimensiones razonables, no interesa
ni regarlo mucho, ni abonarlo mucho, puesto que crecería
intensamente y eso...
a) Nos obligaría a dar algún recorte de
más.
b) Envejece más rápido.
c) Se "acostumbra" mal. Se desarrollan raíces
más superficiales y no buscan el agua en profundidad.
Esto los vuelve más sensibles en caso de sequía.
Por tanto, para un seto ya formado, riego y abono
comedido, que no le falte, pero que se "busquen
la vida" ellos en cierta forma.
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