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1.
Error
frecuentísimo en el cultivo de plantas en maceta
es el exceso de riego que pudre las raíces.
No es lo mismo una tierra húmeda que empapada.
2.
El
síntoma más típico de exceso de
agua es que las hojas se vuelven amarillas y
luego caen.
3.
El
método más típico para comprobar
el grado de humedad del substrato es meter el dedo
y notar si está seco o húmedo. Cógele
el truco a esta técnica.
4.
Cuidado
porque a veces la capa superior de tierra de la maceta
puede estar seca mientras que el fondo contener
agua estancada y más riegos serían perjudiciales.
5.
En
el mercado existen unos instrumentos medidores de
humedad que se clavan en la maceta y ayudan bastante,
como mínimo orientan.
6.
No
hay "recetas" universales en cuando al riego,
ya que depende de las condiciones particulares de cada
planta y lugar.
7.
La
falta de agua también es fatal, aunque siempre
es mejor quedarse corto que pasarse.
8.
Más
riego si está al sol y más también
si le da viento secante. Con viento caliente en
verano, riega prácticamente a diario las macetas
y jardineras.
9.
Si
tienes macetas de barro, recuerda que las paredes
son porosas y pierden agua por transpiración.
10.
Las
macetas de plásticos o cerámicas
retienen el agua durante más tiempo por lo que
deben regarse con menos frecuencia.
11.
Riega
por la mañana temprano o al atardecer, no con
el sol en todo lo alto.
12.
Si
puedes, instala en la terraza un sistema de riego
por goteo automatizado. En verano, cuando se riega
casi a diario, te darás cuenta de lo cómodo
que resulta.
13.
También
existen jardineras de autorriego con un depósito
que suministra el agua según vaya necesitándolo.
14.
Para
intentar recuperar una planta excesivamente regada,
saca con cuidado el cepellón del tiesto y envuélvelo
en varias capas de papel de cocina absorbente. Déjalo
todo así durante 24 horas. Si se empapan las
hojas, ponle otras nuevas. Vuelve después a meter
la planta en la maceta y no la riegues durante varios
días.
15.
Verifica
que la maceta drena bien, que sale el agua por los
agujeros inferiores cuando riegas.
16.
Es fundamental que drenen bien los orificios inferiores.
Cúbrelos por dentro con trozos de cerámica
de tiestos rotos mejor que grava y no se taponarán.
17.
Si se te muere alguna, fíjate en primer lugar
cómo estás regando y comprueba si el recipiente
tiene obstruido el orificio en la parte inferior por
donde sale el agua sobrante.
18.
Si
pones un plato debajo de la maceta para que recoja
el agua sobrante del riego o un cubremacetas, vacíalo
al poco rato (por ejemplo, 30 minutos) ya que el agua
estancada puede pudrir las raíces de la planta.
19.
No mojes las flores porque durarían menos.
20.
El riego continuado de las macetas va lavando los nutrientes
minerales que toman las plantas (Nitrógeno,
Potasio, etc.). Esto supone un empobrecimiento del sustrato,
además de los posibles encharcamientos.
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