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4.
Si llevas a analizar
la tierra a un laboratorio
que hagan análisis
de suelos, ellos te dirán
con exactitud si tu suelo
es salino o no y cuánto
es de salino, puesto que
puede ser ligeramente
salino o fuertemente salino.
Por mencionar datos:
Si el análisis
del suelo indica menos
de 4 milimhos/cm,
no hay ningún problema,
ese suelo no es salino.
Si está
entre 4 y 8 tendrás
que poner especies que
resistan la salinidad.
Mira esta "Lista
de plantas resistentes
a la salinidad".
Y si tiene más
de 8 milimhos/cm,
el suelo es fuertemente
salino y sólo podrás
utilizar árboles
o plantas que resistan
mucho la sal. Ej: palmeras.
En la lista anterior,
las plantas escritas en
negrita son las que más
aguantan la salinidad.
Repito,
los suelos salinos no
son frecuentes, pero a
veces se dan. Si sospechas
que tu suelo puede serlo,
habría que hacer
un estudio de salinidad
llevando una muestra a
un laboratorio de suelos.
Aparte
de los suelos, el agua
de riego también
puede ser salina. Ojo
con las aguas de pozos.
Analízala para
conocer cómo es.
¿Y
si resulta que mi suelo
tiene este problema? ¿Qué
hago?
-
Planta especies resistentes.
Ver lista (incluir césped
resistente).
- Riega más de
lo habitual para ir lavando
sales en profundidad y
así sacarlas de
la zona donde están
las raíces.
-
Da de vez en cuando un
lavado fuerte inundando
la parcela. Mejor en verano.
- No uses para riego agua
salina.
- Para mejorar la eficacia
del lavado, instala unos
tubos de drenaje que llevarán
fuera de la parcela el
agua con las sales del
suelo.
-
Aporta Calcio para
sustituir al Sodio.
Para aportar Calcio se
recurre al yeso.
Entiérralo después.
-
Tras el yeso, el azufre
es el más utilizado
como enmienda, siendo
muy aconsejable en tierras
calizas. El año
antes de aplicar azufre,
es muy bueno enmendar
con estiércol;
el efecto del azufre será
el doble. Venden productos
formulados ricos en Calcio
y llamados "correctores
de salinidad".
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