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Síntomas
El Boro se acusa en tejidos de crecimiento y provoca
un crecimiento lento.
Falta de desarrollo debidos a la depresión
del punto de crecimiento, una clorosis de las
hojas jóvenes, o a veces su enrojecimiento,
y frecuentemente una alteración de los
frutos, con necrosis internas.
Aparición de brotación lateral a
consecuencia de la muerte de los ápices.
Apariencia general de achaparramiento.
Casi todos los frutales son sensibles a las carencias
de Boro, pero los Manzanos, más.
Causas
En terrenos calizos es donde se ha de temer una
deficiencia de Boro. También en suelos
arenosos por el lavado de las lluvias.
Las condiciones de sequía son igualmente
favorables a la aparición de la carencia,
la cual es muy intensa cuando a una primavera
lluviosa le sigue un verano seco.
Solución
La deficiencia de Boro está muy extendida,
pero puede ser fácilmente corregida.
Existen correctores de carencias con Boro.
Otro producto es Bórax. Dosis: 5 gramos
por 100 litros de agua y regar con ese agua abundantemente.
El pH elevado bloquea el Boro aplicado como sal
(Borax) y son necesarias dosis muy altas para
obtener el efecto deseado.
Hay que tener especial cuidado en las aportaciones
de Boro al suelo; un exceso de dicho oligoelemento
puede resultar tóxico para las plantas.
No se debe añadir, por tanto, Boro de forma
sistemática sin asegurarse de antemano
de que existe una carencia del mismo.
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