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El nitrógeno es un elemento que da vigor
a las plantas y abundancia de hojas.
Síntomas
Empieza
primero por las hojas más viejas,
las inferiores (en el caso del Hierro, empieza
por las más jóvenes, que son los
brotes).
Se ven hojas más claras de color verde
pálido, que va tornándose en amarillo,
incluyendo las nerviaciones. Aunque la clorosis
llegue a toda la planta los síntomas son
más evidentes en las hojas viejas.
Si la deficiencia continúa las hojas inferiores
caen.
No crece, el follaje es escaso, aunque puede florecer
con cierta abundancia. En definitiva la planta
tiene un aspecto raquítico y amarillento.
Estos mismos síntomas también pueden
producirlo Nematodos, asfixia radicular, daños
en raíces, otras carencias, etc. por lo
que hay riesgo de confusión.
Solución
Aplica
fertilizantes nitrogenados. Sirven los fertilizantes
completos N-P-K para plantas verdes o cualquiera
que posea bastante Nitrógeno (N).
En los casos en que se desea una acción
muy rápida, puede tener buenos efectos
el nitrógeno en forma de nitratos,
por ejemplo, Nitrato amónico, Nitrato cálcico,
Nitrato potásico, etc..
Los abonos orgánicos, coo el estiércol,
mantillo, compost, guano, humus de lombriz, compost,
etc., proporcionan Nitrógeno a medida que
se descomponen. Abona cada año con alguno
de estos productos.
Excesos
de Nitrógeno
Produce un crecimiento exagerado y color verde
intenso.
Se forman plantas débiles con tejidos tiernos,
y, por tanto, más propensas a las plagas
y enfermedades, al viento, a la lluvia, al granizo,
a las heladas...
Las plantas abonadas con un exceso de nitrógeno,
son más sensibles a los ácaros (una
plaga).
La floración es escasa por el predominio
de hojas (muchas hojas y pocas flores).
Flores incompletas, sin estambres o sin pistilos.
Caída de flores y frutos. Frutos con color
anormal.
Aparece gomosis en árboles frutales (exudación
de goma por tronco y ramas).
También se deprime la absorción
de Fósforo, Potasio, Cobre y otros.
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