Trucos y consejos de jardinería (3)

 

1. Riego

Para aprender a regar se necesita mucha observación y rectificar con los errores; es normal que se produzcan bajas.

La frecuencia y cantidad a aportar depende de muchos factores. Por ejemplo, en un suelo de poros grandes, es decir arenoso, hay que regar más que en un suelo de poros más pequeños, como los arcillosos, porque la humedad aguanta más tiempo.

A pleno sol siempre hay que regar más que en sombra. En relación a esto, ten en cuenta que las gota de agua sobre hojas o flores en combinación con el sol hay riesgo de "efecto lupa", originando pequeñas quemaduras. Además, en algunas plantas, el agua sobre hojas estimula el desarrollo de hongos.

Riega durante las horas del día más frescas (por la mañana temprano y al atardecer), cuando la evaporación es menor.

El riego continuado de las macetas y de la tierra del jardín va lavando los nutrientes minerales que toman las plantas (Nitrógeno, Potasio, etc.) hacia el subsuelo, fuera del alcance de las raíces de las plantas. Esto supone un empobrecimiento del suelo, además de los posibles encharcamientos.



2. Nutrición

 

 

Todas las plantas necesitan para vivir imprescindiblemente estos 13 elementos elementos químicos que toman por las raíces. Si le faltara cualquiera de ellos por completo moriría.

 

Macroelementos: Nitrógeno (N), Fósforo (P), Potasio (K), Calcio (Ca), Magnesio (Mg) y Azufre (S).

Microelementos (toman pequeñas cantidades): Hierro (Fe), Manganeso (Mn), Zinc (Zn), Cobre (Cu), Molibdeno (Mo), Boro (B) y Cloro (Cl).

3. Abono foliar

 

Consiste en aplicar los fertilizantes directamente sobre las hojas para que se absorban rápidamente y sean metabolizados de inmediato, lográndose resultados rápidos y efectivos.

Los abonos foliares hay que tomarlos como un complemento puesto que la principal fuente de alimento de una planta le debe venir vía raíces.

Resultan muy interesantes para aportar microelementos (Hierro, Manganeso, Cobre, etc.) ya que se precisan en muy pequeñas cantidades. Para evitar "quemaduras" en hojas, respeta la dosis que indica el envase y no apliques nunca con sol en todo lo alto.

4. Compost

 

La hierba cortada, hojas y otros materiales procedentes de plantas muertas son buenas enmiendas para el suelo si previamente se convierten en compost. Devolverán nutrientes al suelo y mejorarán su estructura, volviéndolo más esponjoso y dándole vida.

5. Plantas con más flores

 


• Compra plantas con pocas flores abiertas pero con muchos capullos por abrir.
• Dale luz en abundancia.
• La tierra ligeramente húmeda.
• Abono rico en fósforo y potasio.

6. Flores marchitas



Cuando una flor se marchita, córtala cuanto antes. De esta forma, la planta no gastará energía en la producción de semillas y generará una nueva floración. Las flores que se pudren puede ser por mojarlas al regar. Aplica el agua en la base, nunca sobre las flores.

7. Prevenir malas hierbas

 


Se puede prevenir su crecimiento extendiendo en el suelo bajo los árboles y arbustos una capa de trozos de corteza de pino, restos de la siega del césped, grava, etc... Esto se llama hacer un acolchado o 'mulch'. Servirá además para conservar la humedad del suelo.

8. Eliminar malas hierbas

 

Para acabar con los hierbajos de los caminos, pavimentos o entre los adoquines puedes usar un "herbicida total". Este producto penetra por las hojas y llega hasta la raíz matándola completamente. Si arrancas las hierbas a mano, volverá a brotar porque sigue viva.

9. Daños con desbrozadora

 


 

Es frecuente producir heridas a ras del suelo en árboles y arbustos con la desbrozadora de hilo de nylon cuando se quiere cortar el césped o las hierbas pegadas a los troncos. El árbol o arbusto lo acusará y si la herida rodea completamente al tallo lo "anilla" y morirá. Para evitar este daño puedes hacer lo siguiente:

 



1.- Colocar un protector alrededor del cuello de la planta de una altura no menor a 10 cm.. Te sirve, por ejemplo, un trozo de tubo de PVC con un corte a lo largo. Lo abres y lo introduces en el tallo.

2.- Otra alternativa para evitar esos daños de la desbrozadora a ras de suelo es la de mantener libre de hierba la base de árboles y arbustos. Los árboles que estén plantados en el césped deben tener hechos en la base un alcorque. Esto consiste en un redondel limpio de césped y de hierba. Se coloca una malla geotextil y sobre ésta cortezas de pino trituradas, grava, etc..


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