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1.
Abono
Las
cenizas de leña
no debes tirarlas pues
sirven de abono para las
plantas. El poso del café
y del té también
valen. Si los mezclas
con el sustrato de tus
macetas y jardineras o
con la tierra del jardín,
obtendrás un terreno
más esponjoso.
Para plantas acidófilas
como la azalea, camelia
o el rododendro que necesitan
mucha acidez le van bien
los posos de té,
echándolos sobre
la tierra o mezclándolos
con ella.
2.
Tierra caliza
Para
saber si una tierra es
caliza derrama sobre ella
unas gotas de vinagre;
si las gotas provocan
una efervescencia, quiere
decir que lo es. Se puede
modificar el pH con enmiendas,
pero lo mejor será
plantar especies que se
adapten bien a ese tipo
de terreno y evitar las
acidófilas como
hortensia, azalea, brezo,
camelia, rododendro, gardenia
y otras. Este tipo de
plantas necesitan una
tierra o sustrato con
pH ácido (pH menor
de 6,5), si no lo es,
es decir, si es alcalino
(pH mayor de 7) cuidado
porque escasea el Hierro
y el Manganeso entre otros
y la planta lo acusaría
amarilleando las hojas.
Tendrías que aportar
hierro mediante un abono
especial llamado 'quelatos
de hierro'.
3.
Almacenar bulbos
Usa
las hueveras de cartón
para almacenar bulbos
en un lugar fresco y oscuro.
4.
Cambio de maceta
Cuando
aparezcan raíces
por el agujero de drenaje
o comiencen a caer las
hojas más viejas
de la planta, cambia a
una maceta que tenga una
medida mayor, no hace
falta que sea más
grande.
5.
Lombrices
No
elimines las que veas
al labrar la tierra. Son
beneficiosas para el suelo
puesto que labran túneles
(airean) y sus "cagaditas"
aportan una materia orgánica
muy interesante.
Para
hacer compost con lombrices
(lombricompuesto o vermicompost)
se puede comprar lombriz
roja californiana, llamada
Eisenia foetida.
6.
Rosas
No
dejes las rosas marchitas
mucho tiempo en la planta.
Restan fuerza a las demás
y tardarán en producir
más flores.
7.
Malas hierbas
Si
tienes que arrancar muchas
malas hierbas riega la
tierra el día anterior,
mojando en profundidad;
saldrán bastante
mejor.
8.
Evitar que salgan hierbas
Extiende
acolchados de corteza
de pino, paja, gravas,
áridos, chinos...
en la base de las plantas.
Antes, si además
cubres el suelo con una
malla negra y sobre ella
extiendes cualquiera de
estos materiales, prácticamente
no saldrá ni una.
9.
Aprovecha el césped
cortado como acolchado
Después
de cortarlo, haz montones
que no superen los 15
cm. de altura. Deja secar
dándole la vuelta
al montón cada
cierto tiempo. Cuando
esté seco, extiénde
una capa de unos 5 cm.
en la base de las plantas
como acolchado. Esto evitará
las malas hierbas e impedirá
que se seque el suelo
rápidamente en
verano.
10.
Recortes del césped
No
dejes sobre el terreno
el césped recién
cortado. Úsalo
como acolchado o para
hacer compost. En el suelo
favorece la aparición
de hongos. Para dejarlo
sin recoger debería
estar bien triturado.
Hay cortacésped
que lo trituran muy fino
llamados recicladores.
11.
Tutores
Pon
tutores en las flores
con tallos altos como
gladiolos, dalia, lilium,
espuela de caballero,...
12.
Zonas con mucha sombra
En
lugar de césped
que aparecen calvas y
musgos en areas donde
no da el sol, planta tapizantes
como hiedra, vinca, pachisandra,
ajuga, dichondra, etc.
Necesitan menos riego
y menos mantenimiento
y vegetan muy bien a la
sombra.
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