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Caldo de ortiga
1.
Se trocea la planta
(la raíz no)
y se macera en agua
fría. La proporción
es 100 grs. por litro
si está fresca
(20 grs. si está
seca).
2.
Es preferible utilizar
un recipiente de madera
o cerámica
tapado y que deje
circular el aire.
3.
Se remueve todos los
días, y a partir
del 14, cuando ya
no haya espuma, se
filtra. Esta mezcla,
diluida con agua dos
veces su volumen (ejemplo,
si es 1 litro, se
mezcla con 2 litros
de agua), actúa
como repelente para
pulgones y araña
roja.
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Cola
de caballo: fungicida
casero a base de esta
planta.
1.
Poner en remojo 1Kg.
de ésta hierba
o (150 grs. si la
planta está
seca), en 10 litros
de agua y dejarlo
macerar 24 horas.
2.
Se cuece el caldo
a fuego lento media
hora, se deja enfriar
y se filtra.
3.
Antes de aportarlo
a las plantas, se
diluye en cinco partes
de agua y se pulveriza
en días soleados.
4.
Si el ataque es fuerte,
se aplicará
tres días seguidos
mezclado con caldo
de ortigas.
5. Además de
buen fungicida, previene
la acción de
áfidos y pulgones.
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Ajo,
cebollas y guindillas
1.
Triturar en la batidora,
un diente de ajo con
su piel, tres cebollas
también con
su piel, tres guindillas
frescas picantes y
un vaso de agua fría.
2.
Dejar reposar toda
la noche.
3.
Filtrar a la mañana
siguiente con un colador
de tela y exprimirlo
bien.
4.
Diluir la mezcla en
4 litros de agua y
pulverizar sobre las
plantas afectadas
de pulgón,
araña roja
y mosca blanca.
5.
Repetir tres veces
con un intervalo de
10 días.
Insecticidas
biológicos
o insecticidas naturales