Fumigaciones. ¿Cómo combatir las plagas y enfermedades?

  • Cuando llega el buen tiempo hay que estar atento porque empiezan los ataques de hongos (Oidio, Milidu, Roya, Botrytis, etc.) y de plagas (Pulgones, Cochinillas, Mosca blanca, Araña roja, etc.) y son necesarias las fumigaciones.

  • Lo primero es prevenir ataques, para ello lo mejor es mantener las plantas bien cuidadas: elegir plantas adecuadas a la luz que tendrán; preparación adecuada del suelo para plantaciones y siembras; regar y abonar regularmente pero sin excesos, etc. Las plantas si están débiles por un mal cultivo son más propensas a las plagas que las plantas sanas y adecuadamente cuidadas.



  • En el huerto, la rotación de cultivos disminuye los problemas.

  • Mantener la zona limpia de malas hierbas y deshechos del jardín y los arriates, ya que son reservorios de parásitos.

    Mariquita

    Larva de crisopa

  • Los "animales beneficiosos" se alimentan de otros insectos que pudieran ser perjudiciales. Por ejemplo, la Mariquita es un gran depredador de pulgones, tanto el adulto como la larva de Mariquita. Otros aliados del jardinero: mantis religiosa, erizos, lagartijas, ranas, sapos, arañas, ciempiés, etc. devoran insectos-plaga.


  • Atrae pájaros con cajas para anidar, comederos y bebederos. Las aves son traídas por coníferas (abeto, ciprés, enebro, pino, etc.) y arbustos con frutos como el arándano, acebo, pyracantha, zarzamora, etc.

  • Introducir insectos y animales beneficiosos en el jardín es un remedio a largo plazo, no una solución inmediata. Puede necesitar fumigaciones.


  • Aplicar fumigaciones preventivas si hay plagas u hongos recurrentes año tras año y son lo suficientemente dañinas para justificar el tratamiento químico.

  • Observa, identifica temprano el problema y actúa. A veces es suficiente un chorro de agua a presión o capturar a mano uno a uno (orugas, escarabajos, caracoles…).

    Remedios ecológicos

  • Purín de ortigas



    Es básicamente preventivo del ataque de los insectos. En un recipiente no metálico se dejan macerar, durante dos días, 100 gramos de ortiga en 10 litros de agua. Después se pulverizan las plantas.

  • Solución de tabaco

    Controla cochinillas, pulgones y gusanos. Para su preparación, macerar 50 gramos de tabaco en 1 litro de agua, agregándole 10 gramos de jabón blanco. Se pulveriza diluyendo en 4 litros de agua.

  • Bacillus thuringiensis



    Es una bacteria que mata a los insectos en su etapa larvaria (como las orugas).

    Se vende en un tarro como si fuera un producto fitosanitario normal.

    Debe ser ingerido por la plaga para que actúe.

  • Jabón insecticida

    Mezcla prácticamente inocua de jabón, aceite y agua utilizada para lidiar con los insectos de cuerpo blando. Las plantas deben estar empapadas para que el jabón sea efectivo.

    No use jabones domésticos con las plantas.

  • Azufre

    Fungicidad para controlar el hongo Oidio y con buena acción acaricida (ácaros).

  • Caldo bordelés



    Fungicida ecológico contra Mildiu y Botrytis. Mezcla de sulfato de cobre, cal y agua.



    Métodos de control de plagas y enfermedades



    1. Fumigaciones con productos químicos (insecticidas, acaricidas, fungicidas...)

    2. Fumigaciones con productos ecológicos (insecticidas y fungicidas ecológicos)

    3. Feromonas

    4. Trampas de colores

    5. Captura manual de insectos

    6. Lucha biológica


    1. Fumigaciones con productos químicos



      Para el control de plagas y enfermedades lo más utilizado son los productos fitosanitarios.

      - Insecticidas: para combatir insectos.

      - Acaricidas: contra ácaros (Araña roja, Araña amarilla, Eriófidos...)

      - Fungicidas: contra las enfermedades causadas por hongos.

      - Nematicidas: contra Nematodos (gusanos microscópicos que viven en el suelo y se alimentan de las raíces).

      - Desinfectantes de suelo: mata hongos, bacterias, insectos y Nematodos que viven en el suelo.

      - Rodenticidas: roedores.

      - Topicidas: topos y topillos.

      Lo primero es identificar la plaga o enfermedad que está actuando. Lo segundo es ver si resulta aconsejable tratar o no.

      Nuestro objetivo no debe ser eliminar el 100% de los individuos, sino mantener la plaga dentro de unos límites aceptables.

      Un huerto o un jardín no es un laboratorio aséptico, siempre habrá insectos y hongos alimentándose de las plantas; esto es natural y deseable. Lo que hay que evitar es que la plaga sobrepase un nivel a partir del cual produzca daños de importancia. Determinar ese nivel óptimo para tratar es la clave del asunto; si no llega a ese nivel o umbral, no merece la pena gastar productos.



      A veces es díficil prescindir de ellos, por ejemplo, ante la Mariposa del Geranio, que tiene una alta incidencia; o en climas muy húmedos, en primavera, para el Mildiu de la patata que si no se aplican fungicidas, se infecta con seguridad.

      No se aconseja el uso de productos químicos en el huerto familiar, o al menos, si no se tiene cierta experiencia y conocimientos en su empleo. En huertos y frutales es imprescindible respetar el llamado plazo de seguridad. Viene indicado en la etiqueta y son los días que deben transcurrir desde que se aplica un producto hasta que se puede comer el fruto u hortaliza.

      Elige el producto más indicado, la dosis correcta, y el momento de aplicación. Sigue las instrucciones de la etiqueta.

      No uses siempre el mismo acaricida (mata ácaros) porque dejará de ser eficaz al aparecer cepas resistentes a ese producto.

    2. Fumigaciones con productos ecológicos



      Son los únicos que existían hasta los años 40 y hoy se emplean en Agricultura Ecológica. Si quieres prescindir de los productos químicos, aquí van algunos productos y remedios ecológicos:

      - Jabón de potasa.

      - Aceites minerales: aceite de invierno y aceite de verano.

      - Piretrinas.

      - Azadiractina extraída de Azadiracta indica (Arbol del Neem).

      - Rotenona: se extrae de raíces de Derris spp y otras Leguminosas. Para trips, orugas, ácaros, gorgojos, psila, hormigas, etc.

      - Insecticida biológico: Bacillus thuringiensis. Es una bacteria; se mezcla con agua y se aplica normalmente. Principalmente mata a diversas especies de orugas de mariposas.

      - Azufre: se utiliza para prevenir y curar el hongo Oidio y otros hongos de desarrollo externo. También mata ácaros.

      - Cobre: se emplea en forma de Sulfato de Cobre (Caldo Bordelés) o como Oxicloruro de Cobre. Es un funcigida preventivo, básicamente contra Mildiu y algo contra Botritis. Se pulveriza cada 15 días mojando bien toda la planta.

      - Nicotina: contra pulgones es eficaz dejar una botella con agua y colillas de tabaco macerando durante una noche y al dia siguiente filtrar el agua y pulverizar con el líquido.

      - Purín de Ortigas: estimula el crecimiento de las plantas, y sirve para prevenir el Mildiu y algo contra la Araña roja. Se realiza con 250 gramos de Ortiga seca ó 1 Kg de Ortiga fresca macerada durante 15-20 días en 5 litros de agua de lluvia o mineral. Se diluye un litro de purín en 20 litros de agua antes de pulverizar. Se debe usar al principio de la brotación y cada 15 días.

      - Agua jabonosa: pulverizar las plantas con agua jabonosa (jabón casero o "Lagarto"). Tiene efecto antipulgón.

    3. Feromonas



      Las feromonas son sustancias químicas oloríficas emitidas por los insectos que provocan una respuesta en otros individuos de su misma especie, ya sea sexual, de alarma, disuasorias, etc. Las hembras emiten feromonas sexuales para atraer a los machos y reproducirse.

      Hoy se sintetizan químicamente las feromonas sexuales de multitud de especies que constituyen plaga: orugas de lepidópteros, larvas de coleópteros, dípteros...

      Trampas triangulares:



      Los insectos quedan atrapados en el adhesivo de la lámina, de forma que pueden ser fácilmente contados, empleándose principalmente para el seguimiento de las curvas de vuelo de numerosos insectos.

      El mosquero es para la captura de dípteros.



      El color amarillo de la base es un atrayente visual que se complementa con el cebo colocado en el interior.

      Las feromonas se emplean en la lucha contra las plagas de las siguientes formas:

      - Trampas para detectar precozmente la presencia de una plaga y controlar el crecimiento de la misma. Por ejemplo, cada semana se ve los que han caído en la trampa atraídos por las feromonas y se anota el número. A un cierto número de capturas indica que la población ya es alta y es aconsejable tratar con productos, o no. Permite optimizar la aplicación de productos fitosanitarios: se usan sólo cuando la plaga empieza a ser preocupante y con capacidad de producir daños importantes.

      - Capturas masivas: la idea es controlar la plaga directamente atrapando una gran cantidad de machos y impidiendo así la reproducción.

      - Confusionismo: consiste en saturar el aire con feromonas y los machos, confundidos, no logran aparearse. Las hembras no copuladas tendrán huevos inviables, reduciéndose de este modo la infección de la plaga.

      - Las feromonas no afectan a los insectos predadores
      - No dejan residuos contaminantes.
      - Son inocuas para el hombre y los animales domésticos. No incorporan residuos tóxicos a los alimentos ni al medio ambiente.

    4. Trampas cromáticas



      Las láminas van cubiertas de un pegamento en el que quedan adheridos los insectos. Es una trampa especialmente interesante para aquellas plagas de las que por el momento no existen feromonas, pero se sienten especialmente atraídas por un color; siendo éste en ocasiones el único medio satisfactorio para poder hacer el seguimiento de la plaga.

      La trampa de color azul se utiliza principalmente para Trips.

      La trampa de color amarillo es para Mosca blanca y Pulgones.

    5. Captura manual de insectos

      En un huerto pequeño o en el jardín es un buen método de control el ir repasando las plantas y capturando a mano los escarabajos (por ejemplo, el Escarabajo de la patata), las orugas, gusanos, caracoles y babosas... éstos últimos en una noche húmeda o después de una lluvia. Todo lo que puedas quitar a mano es estupendo. También funciona un cuenco lleno de cerveza en el suelo para que caigan en él caracoles y babosas.

    6. Lucha biológica

      Las plagas tienen sus propios enemigos naturales, es decir, hay otros insectos que son sus depredadores o parásitos. Estos valiosos colaboradores del jardinero y del horticultor deben protegerse y favorecerse. Ejemplos:

      - La mariquita de 7 puntos que se come pulgones.



      - El cienpiés y muchos escarbajos son depredadores de insectos perjudiciales.

      - Pájaros como el Tordo regula la presencia de caracoles, mientras que el Herrerillo come pulgones.

      - Libélulas y Neurópteros también comen pulgones.

      - Sapos y ranas, insaciables insectívoros.

      - Arañas se alimentan de muchas plagas que viven en el suelo.

      - Avispilla de ciertas especies que ponen huevos dentro de pulgones. La larva se lo va comiendo por dentro sin tocar los órganos vitales, lo parasita.



      Los resultados del control biológico a veces no son tan rápidos como se espera, ya que los enemigos naturales atacan a unos tipos específicos de insectos, contrario a los insecticidas que matan una amplia gama de insectos.

      El control biológico es menos eficaz en un jardín que en un invernadero.


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