Poda del bonsái y su cultivo



En este artículo se describe la poda del bonsái y otras labores de cultivo básicas.

No es aconsejable iniciarse en el mundo del bonsái con ejemplares valiosos o delicados. Lo mejor es comenzar con especies de fácil cultivo, como ficus benjamina, higuera, mirto, olivo, naranjo, romero, olmo…



Ubicación



  • En general, el bonsái debe ser cultivado al aire libre.

  • De no tener exterior, utilizar un balcón, galería, ventanas iluminadas, procurándoles buena luz, agua, aire y que no le falten nutrientes ni humedad ambiental.

  • Algunas variedades se pueden ubicar en el interior. Éstos, mal llamados bonsáis de interior, provienen de climas tropicales y hay que resguardarlos de las heladas. Debemos dejarlos siempre en el mismo lugar, lejos de ambientes secos y calefacciones. Es preferible un lugar con luz, evitando la incidencia directa del sol.

  • Los "bonsáis de exterior" deben mantenerse al aire fresco, salvo en condiciones muy extremas de frío. No se debe meter dentro de casa nunca, ni tampoco en un invernadero. Los cambios de temperatura que se ocasionan modifican el ciclo natural del bonsái. En verano, conviene mantenerlos a la sombra, protegidos de las altas temperaturas.

  • Una vez el árbol esta acomodado no es conveniente irlos cambiando de sitio, ya que podemos ponerlo en una corriente de aire y dañar el árbol.

    Riego


  • La mayor parte de los fracasos derivan de un exceso de agua que pudre las raíces.

  • Se echará abundante agua, hasta que salga por los agujeros de la base de la maceta.

  • El riego se aprende por experiencia, según las observaciones diarias.

  • Los recipientes pequeños pierden pronto la humedad.

  • Durante el calor del verano se deberá regar en casi todos los casos al menos una vez al día. En invierno este período se convierte en semanal.

  • Regar varias veces al día si hace mucho calor o si está situado en lugares donde hace mucho viento.

  • ¡Nunca dejar la planta desecar totalmente!

  • Los mejores momentos para el riego son por la mañana o a última hora de la tarde.

  • La manera más cómoda es sumergiéndolo en agua hasta que esté completamente mojado y, luego, dejar escurrir el agua que sobre.

  • Procurar que exista el drenaje del tiesto por debajo o se pudrirán.

    Humedad


  • A los bonsáis de interior se les puede proporcionar un ambiente húmedo en invierno, colocando la bandeja sobre otra mayor con grava y con agua hasta la mitad. En verano, conviene vaporizar agua a menudo.

  • Beneficioso es el pulverizado como complemento del riego.

  • Limpiar el bonsái con un pincel seco de pelos finos y pulverizar luego con agua.

    Abonado


  • Al desarrollarse en un espacio muy reducido, es necesario fertilizar el sustrato periódicamente para evitar las posibles carencias de nutrientes.

  • Fertilizar una vez al mes durante la estación de crecimiento de la planta (generalmente de primavera avanzada hasta principios de otoño).

  • Puede aplicarse fertilizante líquido, pero no obstante, de vez en cuando será necesaria la aplicación de materia orgánica.

  • Normalmente deberá rebajar el fertilizante el doble de lo recomendado en el envase para un mejor resultado.

  • No abonar nunca fuera del período de crecimiento de la planta.

  • Cuando acabas de transplantar no abonar hasta pasados 20 días o más.

    Defoliado

  • El defoliado consiste en la eliminación de las hojas de una especie caduca antes de que caigan por sí mismas.

  • Las razones de la defoliación son muy sencillas. En primer lugar, se hace para favorecer el nacimiento de nuevas hojas y para retirar las que se encuentren dañadas. Además, sirve para estimular la brotación e intensificar los colores de las flores o brotes. A esto hay que añadir que si es preciso trasplantar fuera de época, el defoliado contribuye a limitar la deshidratación de la planta.

  • La defoliación parcial se realiza con el fin de siluetear el bonsái. Para ello, se hará uso de unas tijeras afiladas de mango largo.

  • En caducifolios se puede utilizar la técnica del desfoliado (extraer hojas grandes y viejas esperando el crecimiento de nuevas y mas pequeñas), a principios o a fines del verano.

  • El período ideal par ejecutar la defoliación es antes de que la brotación madure por completo. Si se hace antes de tiempo, las nuevas ramas crecerán débiles y poco saludables. Si, por el contrario, se realiza después de tiempo, la brotación no se producirá.

    Alambrado


  • El alambrado se realiza para darle la forma deseada. Por ejemplo, para forzar a la planta para que el tronco se incline o para que las ramas mantengan su horizontalidad.

  • El alambre se debe dejar solamente en el árbol mientras toma la forma deseada, esto es, algunas semanas en ramas nuevas o hasta un año si la rama a tratar ya es vieja o grande.

  • Es conveniente aplicarlo a mediados de al verano o finales, mientras el árbol está en el crecimiento activo, con lo que se alcanzará la forma en menos tiempo, cuidando que no llega a hacer cicatriz en la corteza.

  • Una vez conseguido el objetivo, cortar el alambre mejor que desenrollarlo, para evitar dañar al árbol.

  • Utilizar alambres ni muy duros ni muy blandos, que no se oxiden. Sirven los de cobre.

  • Época en especies de hoja caduca: alambrar cuando se encuentre en crecimiento activo.

  • De hojas persistentes: en otoño e invierno.

  • El alambre moldeador se debe retirar de troncos y ramas cuando empieza a incrustarse en la madera.

    Pinzado


  • Para mantener la forma se despuntarán las yemas tiernas de las ramas con los dedos o con tijeras.

  • El pinzado origina una mayor ramificación y densidad, a la vez que limita o acelera el crecimiento del bonsái. Sus objetivos son los de corregir y realzar la forma de la planta.

  • Mediante esta técnica se eliminan las yemas y brotes de las hojas, con lo cual se llega a conseguir que nazcan de menor tamaño, obligando al tronco a ramificar lateralmente en vez de verticalmente.

  • Esta tarea se efectúa a medida que el árbol se desarrolla, desde la primavera hasta el inicio del otoño.

    Poda del bonsái


  • La finalidad de la poda del bonsái es imitar la forma de una planta de mayor edad de la que en realidad tiene, cuando ya se tiene la idea a seguir habrá que podar cuando las nuevas ramas empiezan a ser disconformes con nuestro propósito.

  • Si se tienen que podar las ramas para darle forma conviene hacerlo en invierno cuando el árbol está en su periodo de descanso.

  • En la poda del bonsái preferentemente siempre se corta justo por encima de una yema.

    Macetas


  • Las macetas tienen que ser de pequeño tamaño y escasa profundidad, ya que los bonsáis no necesitan de grandes raíces para anclarse en tierra; sólo las utilizan para obtener el alimento del sustrato.

  • Los tiestos deben medir dos tercios de la altura del bonsái (si éste es alto) o de su anchura (si es achaparrado).

  • La maceta ha de ser bonita y de colores discretos para no desviar la atención.

    Sustrato


  • Debe tener una textura ligeramente esponjosa.

  • Se usan mezclas de arcilla, turba, arena y mantillo de hojas, y la proporción idónea depende de cada especie.

  • Una mezcla estándar se compone de 3 partes de arena, 1 de mantillo y 2 de turba.

  • Akadama: su ph es neutro. Tiene la propiedad de oxigenar mucho y nunca pudrirá las raíces. Buena, pero cara.

  • Una de las cosas mas importantes es el pH. Si la tierra es alcalina (pH básico) posiblemente tendremos problemas con algunas especies, por ejemplo, Azalea, que amarillearán las hojas. El PH recomendado es entre 5.5 y 7.5, más alto puede suponer la muerte del árbol.

    Trasplante


  • El trasplante consiste en eliminar una tercera parte de las raíces y sustituir el sustrato por uno nuevo.

  • Con el transcurso del tiempo es preciso renovar la tierra en la que crece. Esto se debe a que los componentes nutritivos se agotan y las raíces se desarrollan en exceso.

  • Las plantas caducifolias, las fructíferas y las plantas con floración abundante deben ser transplantadas todos los años.

  • Las coníferas (cedros, etc.) y los árboles perennes deben ser transplantadas cada 2 ó 3 años.

  • Cuanto mas vieja es la planta mayor deberá ser el tiempo que transcurra entre trasplante y trasplante.

  • La mejor época para realizar esta operación es a principios de la primavera, cuando se reinicia la circulación de savia, los brotes inician su actividad.

  • El proceso consiste en extraer la planta de la maceta y desmenuzar periféricamente las raíces del pan, luego recortarlas sin tocar las principales o más gruesas.

  • Retirar aproximadamente 1/3 del terrón evitando la tierra adyacente al tronco.

  • Cuidadosamente podar las raíces con una tijera afilada.

  • Es muy importante que el tiesto tenga algún orificio que permita el drenaje. Utilizar para ello tejido metálico o una capa de piedras para evitar la obstrucción del agujero por la tierra.

  • Se llenan los espacios vacíos entre las raíces con el sustrato.

  • Cuando se haya realizado el trasplante se ha de mantener alejado de las corrientes de aire y de la luz directa en las próximas tres semanas. El siguiente riego se hará cuando se empiece a secar la superficie del sustrato y no se tiene que abonar o fertilizar durante este tiempo.

    Plagas

  • Lombriz de tierra



    En general las lombrices pueden resultar beneficiosas, ya que a su paso airean la tierra. También transforman a través de su tubo digestivo todos los restos vegetales en abono. Pero para bonsáis dejan de ser beneficiosas, ya que las numerosas galerías que producen son, por el exceso de aireación, peligrosas para las raíces.

  • Araña roja



    La araña roja se caracteriza por perforar la epidermis de la hoja o de otros órganos verdes de la planta y chupan la savia. Con sequedad ambiental y las altas temperaturas del verano, la multiplicación de las arañas es espectacular.

  • Mosca blanca



    Las moscas blancas atacan principalmente los brotes tiernos, produciéndoles importantes pérdidas de savia, con la consiguiente debilitación general, que si persiste durante dos o tres años, pueden acabar con la vida del ejemplar.

  • Pulgones



    Las colonias de pulgones provocan con sus picaduras la deformación de la hoja.

  • Cochinilla



    La cochinilla blanca o algodonosa tiene el cuerpo recubierto de excreciones cerosas en forma algodonosa. Otras especies de cochinillas tienen un caparazón. Clavan el pico para chupar los jugos vegetales.

  • Hormigas



    Las hormigas viven asociadas a los pulgones y cochinillas, de los que extraen la o sustancia azucarada que excretan estos insectos. A cambio, éstas les protegen incluso trasladándolos de las hojas marchitas a las frescas. Combatiendo los pulgones y cochinillas no aparecen hormigas.

  • Barrenador



    Los barrenadores o taladros son orugas de mariposas que perforan la madera del tronco y de las ramas y las secan.

    ENFERMEDADES

  • Fumagina o Negrilla



    Hongo de color negro. Se combate con funguicida y matando a pulgones y cochinillas, ya que éstos provocan la aparición de Fumagina o Negrilla.

  • Oidio o Mal blanco



    Se combate con azufre o funguicida.

  • Hay personas, que cuando se le caen las hojas a un árbol piensan que le pasa algo, y puede deberse a un efecto natural, tanto en verano (el árbol pierde hojas para ahorrar agua) como en invierno (por la caída natural de las hojas).


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