Cultivo de orquídeas

Cada especie de orquídea tiene sus requerimientos en cuanto a riego, luz y temperatura, ya que difieren drásticamente.


  • Luz



    Ninguna planta florecerá sin la suficiente luz.

    Una ventana orientada al Norte rara vez proveerá una luz adecuada.

    Si la luz es muy intensa en una exposición al Sur, debe proveerse una sombra parcial mediante una cortina para difundir la luz.

    Phalaenopsis requieren menor cantidad de luz; Vanda y Cymbidium necesitan mucho más.

  • Temperaturas



    - Especies de clima caliente: Vanda, Phalaenopsis.

    - Especies de clima templado: Cattleya, Dendrobium nobile, Oncidium, Miltonia.

    - Especies de clima frío: Cymbidium, Paphipedilum, Miltoniopsis, Odontoglossum.

  • Humedad



    Humedad un promedio entre 60-70% diurna es razonable para Cattleyas y afines, Oncidiums, Dendrobiums.

    Para Phalaenopsis, Vanda y aún Cymbidium, los promedios oscilan entre 75-85%. Por la noche es importante que la humedad descienda a valores entre 40 y 50%.

    Se deben evitar corrientes de aire, tanto frías como calientes.

    Los aires acondicionados y los calentadores actúan como desecantes de la humedad.

    Para aumentar la humedad agrupar las plantas (exhalan humedad) o colocarlas sobre grava humedecida.

  • Riego

    Cada tipo de orquídea en particular tiene sus necesidades básicas de agua.

    Con veranos muy calurosos, podemos regar todos los días, no así en invierno.

    Durante el vegetativo los requerimientos son mayores, por lo que se debe regar más asiduamente.

    Hacerlo profusamente dejando escurrir y secar casi completamente antes de volver a regar (las terrestres y Phalaenopsis deben conservar siempre cierto grado de humedad en el medio de cultivo).

    Durante el período de floración disminuir gradualmente la periodicidad de los riegos, hasta hacerlos muy aislados durante el reposo.

    El agua de lluvia es la mejor que existe para la planta. Evitar las aguas calcáreas.

  • Abonado

    Periódicamente es conveniente proporcionar nutrientes adecuados para la especie con formulaciones de acuerdo a las diferentes etapas: enraizamiento, crecimiento y floración.

    En especies epífitas deben administrarse nutrientes hidrosolubles de aplicación foliar en forma de fina "lluvia" empapando bien toda la planta.

    En especies terrestres deben administrarse líquidos o sólidos, preferentemente de liberación lenta.

    No se debe nutrir cuando están en flor, ni durante el periodo de reposo, ni cuando presentan enfermedades o recién divididas o transplantadas.

    Es aconsejable usar la mitad o tres cuartas partes de las dosis indicadas en los envases, abonando sólo 2 o 3 veces durante cada uno de los periodos que lo requieren, a intervalos regulares.

  • Transplante



    Es conveniente realizarlo cuando las plantas inician un nuevo período vegetativo.

  • Enfermedades

    Para prevenir hongos mantener el ambiente bien ventilado y no excederse con los riegos.

    Igualmente es conveniente hacer fumigaciones periódicas con fungicidas que no sean la de reposo, cada 15 días aproximadamente.



    Otros artículos sobre ORQUÍDEAS: