|
Plagas
del tulipán
Nematodos
(Ditylenchus dipsaci)
Daños
de Ditylenchus
Nódulos
de Meloydogine
Se trata de un diminuto
gusanito de 1-2 milímetros
que ataca a bulbos y cebollas de distintas
especies y que, en condiciones favorables,
puede causar daños más
o menos importantes. Las plantas atacadas
presentan brotes anaranjados y retorcidos.
Las plantas enfermas deben arrancarse
completamente y con tierra.
Este nemátodo
causa necrosis del tallo y abultamientos
y/o retorcimientos de las hojas y
de las yemas. Sobrevive en el suelo
y en malas hierbas huéspedes
y ataca a los bulbos y brotes jóvenes.
Los brotes se abultan típicamente,
se deforman y se acortan.
- Realiza una rotación
de tres años sin cultivar tulipanes.
- Destruye las plantas afectadas.
- Remoja los bulbos en agua caliente
durante tres horas y treinta minutos
a 43.5ºC de 15-20 días
después de la recogida.
Nematodo
(Meloidogyne spp.)
Produce bultitos
en las raíces muy típicos
dentro de los que se encuentran estos
diminutos gusanos. (Mira la foto de
arriba).
Mosca
del Narciso
Las larvas
de la Mosca del Narciso (Lampetia
equestris) mide 15-20 milímetros
y roen el bulbo. Hay una o máximo
dos larvas por bulbo.
Los bulbos atacados vegetan mal y
pueden morir si son pequeños.
En las plantas mayores las hojas amarillean
y la planta se debilita.
Caracoles
y babosas

En lugares húmedos
o después de lluvias, pueden
causar daños en las plantas
de Tulipán. Se combaten con
cebos de metaldehido.
Milpies
Roen los bulbos.
Enfermedades
del tulipán
Fuego
del Tulipán (Botrytis tulipae)

Se trata de una enfermedad
muy frecuente y grave, pues ataca
a todos los órganos de la planta.
Los síntomas se manifiestan
como hojas curvas y deformadas, no
crecen los brotes y manchas circulares
grisáceas en hojas y flores
que avanzan rápidamente bajo
condiciones de elevada humedad relativa
y temperatura.
Los productores practican
para su control lo siguiente:
- Rotaciones de 4-5
años sin tulipanes.
- No reutilizar los acolchados vegetales.
- Tratamiento de los bulbos por pulverización
con Tiram.
- Pulverizaciones preventivas con
Captan desde que se produce la brotación
hasta la floración, al menos
dos o tres veces.
Fusariosis
(Fusarium oxysporum f. sp.
tulipae)

Se trata de una enfermedad
también importante. La infección
se produce con más frecuencia
a finales del periodo vegetativo,
a consecuencia de los ataques de los
hongos que proceden de los restos
del viejo bulbo.
Los síntomas
se manifiestan en los bulbos como
una podredumbre seca en la base o
del corazón, o momificación
al final del almacenamiento.
- Realiza rotaciones.
- Seca de los bulbos.
- Almacena los bulbos en lugares bien
ventilados y evita heridas durante
la conservación.
- Tratamiento con Benomilo.
Mal
del esclerocio (Sclerotium tulipae)
Si no se produce
la brotación, el desarrollo
del micelio del hongo tiene lugar
en el cuello del bulbo, siendo éste
de color blanco. El interior del bulbo
se vuelve gris-rojizo y se pudre en
seco, pero mantiene las raíces
sanas.
Para evitarlo se
recomienda la desinfección
de los bulbos y del suelo y no cultivar
en el mismo terreno después
de una bulbosa.
Roya
Numerosas y gruesas
pústulas (bultitos) anaranjadas
o amarillas en hojas causadas por
Puccinia tulipae.
Virosis
En flores se manifiesta por aparición
de manchas claras (amarillas o blancuzcas);
en las hojas zonas irregulares amarillentas.
También mosaico en hojas en
forma de rayado amarillo y el raquitismo
y anormal desarrollo de la planta
con mala o nula floración.
Prevenir con tratamientos
insecticidas contra los pulgones vectores
y en el momento de la floración
una inspección ocular para
eliminar las plantas infectadas.
Enfermedad
de Augusta
Llamada así
debido a que fue en la variedad Augusta
en la que se manifestó por
primera vez en Holanda, siendo el
agente acusante de la enfermedad el
virus de la necrosis del tabaco o
Tobacco Necrosis Necrovirus (TNV).
Los ataques pueden
ser visibles desde el comienzo de
la vegetación. Las plantas
nacen difícilmente, algunas
permanecen enanas y mueren prematuramente.
Las hojas infectadas
presentan manchas y estrías
necróticas de forma redondeada
u oval, dando lugar a un enrollamiento
del limbo característico. También
aparecen largas estrías de
color pardo en la base de las hojas
y a lo largo de los tallos.
En las flores deformadas
aparecen pequeñas manchas necróticas
en estrías. En los bulbos las
manchas se vuelven necróticas,
dando lugar a la completa desecación
de las escamas.
Control:
- Producción
de bulbos clasificados.
- Eliminación del material
infectado.
- Desinfección del suelo para
eliminar el hongo vector del virus.
- Se recomienda no cultivar en aquellos
suelos en donde hubo un cultivo hospedante
(tabaco, patatas, judías y
varias malas hierbas) ni donde hubo
tulipanes atacados por este virus.
Trastornos
del tulipán
La falta
de agua
Puede originar que se formen las hojas
antes que las raíces, lo cual
favorece al aborto de los botones
florales.
Aborto
de los botones florales
Puede ser debido a la falta de madurez
del bulbo y al corto período
de reposo de los mismos o a una plantación
tardía.
Insolación
o golpe de calor
Hace marchitarse y secarse las flores,
especialmente en tiempo seco.
Exceso
de nitrógeno
Produce un desarrollo exagerado de
las hojas en perjuicio de las flores,
en el caso de la producción
de flor cortada. También puede
favorecer la aparición de puntos
de hojas quemadas, reduciendo así
la calidad de la flor.
Vuelco
Al formarse la flor, el pedúnculo
se dobla a la altura del cuello de
la planta. Puede deberse a un déficit
de calcio, bajada de las temperaturas
durante el almacenamiento, oscilaciones
de temperatura durante el cultivo
o una elevada humedad ambiental. Se
presenta especialmente en terrenos
arcillosos.
Aborto
de la flor
El botón floral se atrofia,
decolora y toma una textura coriácea.
Se debe a una falta de maduración
de los bulbos, bajas temperaturas
durante el almacenamiento, recalentamiento
de los bulbos durante la conservación
y déficit hídrico.
Petrificación
de los bulbos
Las escamas carnosas externas de los
bulbos almacenados toman un color
blanquecino, esta zona se endurece
y aumenta de tamaño hasta alcanzar
todo el bulbo. Normalmente tiene lugar
sobre bulbos dañados o cosechados
tardíamente.
Puntas
blancas de los pétalos
Tiene lugar durante la brotación
cuando se produce una falta de humedad
en el suelo y exceso de calor.
Rotura
de la epidermis
La epidermis del envés
de las hojas se rompe transversalmente
en diferentes puntos. La epidermis
se enrolla hacia afuera, quedando
así el tejido expuesto.
Normalmente en estas heridas
se establecen microorganismos
que provocan pudriciones.
Otra ficha del Tulipán:
Más
información en el Archivo
del Foro:
Tulipán
|