|
El
pimiento es una de las hortalizas
más populares. Incluso si no
tienes jardín o huerto, puedes
cultivarlos en tiestos en la terraza.
Eso sí, necesitan sol.
Pertenece a la familia
de las Solanáceas, al igual
que el tomate, la patata y la berenjena.
Forma un arbustillo
que alcanza los 50 cm. de altura y
hasta 2 metros las variedades de invernadero.

Hay muchos tipos
de pimientos en cuanto a formas (alargados,
de 3 ó 4 picos, cuadrados,
achatados, etc.), colores (rojo, verde,
amarillo) y sabores (variedades dulces
o variedades picantes).
Pimiento ornamental
También hay
que citar la función decorativa
de los llamados "pimientos o
guindillas ornamentales". La
mayoría de los cultivares son
de color rojo o naranja, pero también
se ofrecen variedades blancas, amarillas
y moradas.
Veamos a continuación
cómo es el cultivo del pimiento.
1. Clima
Luz: necesita mucha
luz. Plántalos a pleno sol.
Temperaturas
No soporta las heladas.
Es una planta que exige un clima
cálido o templado. En otoño
e invierno sólo es posible
criarlo en invernaderos.
Mínima para
germinar y crecer, 15ºC y para
florecer y fructificar mínimo
18ºC. Las temperaturas óptimas
oscilan entre 20 y 26ºC.
Protégelos
del frío que traen los vientos
del Norte. Si de dan bajas temperaturas
durante la floración, entre
10-15º C, se originan anomalías
en las flores, dando lugar a frutos
pequeños y con deformaciones.
En las zonas más
frías no está de más
proteger los plantones con campanas
o túneles de plástico,
para asegurar un calor suficiente
hasta que la temperatura aumente.
Humedad
ambiental
La humedad relativa
del aire óptima oscila entre
el 50-70 %. Si la humedad es más
elevada, origina el desarrollo de
enfermedades en las partes aéreas
de la planta, y dificulta la fecundación
y si la humedad es demasiado baja,
durante el verano, con temperaturas
altas, se produce la caída
de flores y frutos recién cuajados.
2. Suelo
Los suelos más
adecuados para el pimiento son los
sueltos y arenosos (no arcillosos,
ni pesados), profundos, ricos en materia
orgánica y sobre todo con un
buen drenaje. Los suelos encharcadizos
y asfixiantes favorecen el desarrollo
de hongos en raíces y la pudrición
consiguiente de éstas.
3. Siembra
Siembra en semillero
Se siembra en semillero
a cubierto, en febrero-marzo,
a una profundidad de 2-3 mm.. Evita
plantar las semillas muy juntas porque
provoca el desarrollo de plantitas
débiles y usa vasitos individuales,
o mejor, bandejas de alveolos como
el de la fotografía de la izquierda.
Germinan entre 8 y 20 días
después.
4. Plantación
A los dos meses de
la siembra, cuando las plantitas tienen
más de 15 cm de altura, con
5 ó 6 hojas, plántalas
en líneas, separadas unos
40-50 cm. entre plantas y de 60-70
cm. entre líneas.
Pero antes de plantar,
debes cavar la tierra para airearla
y aportar 3 kilos/m2 de compost, estiércol
o humus de lombriz.

Se trata de una hortaliza
muy sensible al frío. Por ello,
en las zonas de clima continental
hay que esperar hasta bien entrada
la primavera para poder plantar al
aire libre, cuando haya desaparecido
el riesgo de heladas.
Tras el trasplante,
algunas vdes. admiten una poda de
la yema central, con el fin de que
emitan varias ramas laterales y la
planta adquiera un gran volumen.
En invernadero el
marco de plantación más
frecuentemente empleado es de 1 metro
entre líneas y 50 cm. entre
plantas, aunque cuando se trata de
plantas de porte medio y según
el tipo de poda de formación,
es posible aumentar la densidad de
plantación a 2,5-3 plantas
por metro cuadrado.
Ocho o diez días
más tarde se procede a la reposición
de marras.
5. Rotación
No debe repetirse
en el mismo terreno ni tras otras
Solanáceas como tomates, berenjenas
o patatas porque comparten las mismas
enfermedades producidas por hongos
del suelo, como la "Tristeza
del pimiento".
6. Abonado
Con el aporte inicial
de estiércol o compost es suficiente,
pero si el suelo es pobre o se busca
un mayor rendimiento, es posible añadir
40 gramos por planta de fertilizante
15-15-15, repartiendo en 2 aplicaciones
de 20 gramos cada una durante el ciclo
del cultivo.
7. Escardas

Son necesarias las
escardas para eliminar las malas
hierbas, acompañadas de recalces
sucesivos, cubriendo con tierra parte
del tronco de la planta.
El aporcado o recalce
es necesario para reforzar la base,
y favorecer el desarrollo del sistema
radicular.
8. Riego
Moderado y constante
en todas las fases del cultivo, a
pesar de que aguantan bien una falta
puntual de agua.
El riego por goteo
resulta ideal. Por aspersión,
no, porque mojando las hojas y frutos
se favorece el desarrollo de hongos.
9. Entutorado
Entutorado
En cuanto las plantas
han alcanzado un cierto grado de desarrollo,
es necesario ponerles tutores,
para evitar, tanto que se tumben,
como que se rompan los tallos, muy
quebradizas en los nudos, debido al
peso de los frutos. Se pueden usar
cañas.
En invernaderos se
disponen hilos de rafia horizontalmente
y otros verticales que es por donde
se va liando la planta conforme va
creciendo y así alcanzar 2
m. o más de altura.
10. Poda
La poda en el pimiento
se hace para delimitar el número
de tallos con los que se desarrollará
la planta (normalmente 2 ó
3).
El esquema es: un
tallo principal erecto a partir de
cierta altura ("cruz") émite
2 o 3 ramificaciones (dependiendo
de la variedad) y continua ramificándose
hasta el final de su ciclo (los tallos
secundarios se bifurcan después
de brotar varias hojas, y así
sucesivamente).
En cuanto las plantas
ramifican, se poda para dejar esas
2 ó 3 ramas principales, quitando
también las hojas y brotes
que queden por debajo de la cruz.
Se irá efectuando
también la eliminación
de las hojas que empiecen a secarse,
o de aquéllas que presenten
algún síntoma de enfermadad.
Al final del ciclo productivo, se
puede hacer un despuntado de las plantas,
y aclareo de hojas, para facilitar
la maduración de los frutos
que quedan.
11. Recolección
Un sola planta puede
producir de 12 a 15 frutos durante
la temporada de cosecha, de junio
a septiembre, lo que equivale a 1,5-2
kig/m2. No son necesarias muchas matas
para cubrir las necesidades familiares.
La época de
recolección dependerá
de la variedad, siembra y clima. Va
desde finales de Junio hasta octubre-noviembre.
Las precoces estarán listas
den 50-60 cías después
del trasplantes y las tardías
requieren 3 meses.
Pueden recolectarse
en verde, cuando ya han alcanzado
el desarrollo propio de la variedad,
justo antes de que empiecen a madurar.
Si se quieren coger maduros, y son
para el consumo inmediato, o para
conservarlos asados, se cosechan nada
más hayan tomado color, pero
si se van a destinar para condimento
(pimientos secos), deben dejarse madurar
completamente, conservándolos
luego colgados en un lugar seco.
Si se recogen los
pimientos cuando todavía están
algo verdes, la planta tenderá
a desarrollar otros en su lugar, con
lo que la cosecha aumentará.
Los frutos se cortan
con tijeras con el rabillo de 2 ó
3 cm..
Se estropean relativamente
rápido. En fresco se conservan
de 20-30 días a 0ºC.
12. Producción
de semillas
El pimiento
es una planta hermafrodita, de ciclo
anual. Para recolectar la semilla
se dejarán los frutos de plantas
sanas y fuertes hasta su total maduración.
Una vez extraídas las semillas,
y bien limpias, se extenderán
hasta que queden secas y se guardan.
La duración de su poder germinativo
es de 3 a 4 años.
PLAGAS, ENFERMEDADES Y TRASTORNOS

|