6. Recolección de hortalizas



La época de recolección de las verduras y hortalizas dependerá de la variedad, siembra y clima. Algunos ejemplos:

Tomate

 



La recolección del tomates es escalonada y larga. Comenzará a las 10 ó 12 semanas después de la siembra.

Los puedes ir sacando a medida que los necesites. Si es para ensaladas, más duritos, y los que van quedando rezagados y maduran más, úsalos para salsas, conservas o asados.

Antes de que hagan su aparición las primeras heladas (si es el caso) conviene recoger los que todavía estén verdes y colocarlos en una habitación o almacén extendidos sobre paja para que maduren.

Pimiento

 

Pueden recolectarse en verde, cuando ya han alcanzado el desarrollo propio de la variedad, justo antes de que empiecen a madurar. Si quieres coger maduros, y son para el consumo inmediato, o para conservarlos asados, cosecha nada más hayan tomado color; pero si los vas a destinar para condimento (pimientos secos), deja madurar completamente, conservándolos luego colgados en un lugar seco.

Si recoges los pimientos cuando todavía están algo verdes, la planta tenderá a desarrollar otros en su lugar, con lo que la cosecha aumentará.

Los frutos se cortan con tijeras con el rabillo de 2 ó 3 cm..

Lechuga

Se deben recoger cuando tienen el cogollo sólo algo consistente, ni mucho, ni poco, cuando requiera de una fuerza manual moderada para ser comprimido, entonces es considerada apta para ser cosechada.

Como media deben transcurrir 2 meses antes de la cosecha, que se hará antes de la subida de la flor para evitar que se amarguen.

Se corta la planta por la base, a ras de suelo, pero nunca si han sido regadas y tienen agua en el interior del cogollo.

Otros

En algunos cultivos, tales como las calabazas, los pepinos, los guisantes y las judías es esencial cosechar periódicamente puesto que la producción cesará si se dejan unos pocos frutos maduros o vainas en la planta.

 

7. Almacenado de hortalizas

El consumo fresco de las hortalizas obtenidas es la mejor manera de captar el sabor pleno de cada verdura.

Los excedentes se pueden conservar de diversas formas.

Raíces de remolacha, zanahorias, etc. o papas (en sacos) en un garaje o cobertizo protegido de las heladas.

El huerto puede actuar como almacén de verduras en el caso de algunas raíces: colinabos, chirivías y nabos pueden arrancarse cuando se precisen.

 


Sin embargo, es el congelado el método de almacenamiento ideal de muchas verduras, incluyendo las de hojas que no pueden conservarse satisfactoriamente por ningún otro método.

Muchas verduras deben blanquearse durante algunos minutos antes de congelarse. Esto consiste en sumergirlas en agua hirviendo: unos 80 gramos por cada litro de agua. Llevar de nuevo y rápidamente el agua a la ebullición y dejar que transcurra el tiempo necesario para que se blanqueen. Luego se sumergen inmediatamente en agua helada.

La finalidad de esta operación es destruir los agentes que podrían malograr a las hortalizas y conservar el color y su sabor.

Los pimientos dulces pueden congelarse sin preparación inicial.

Después del blanqueamiento, seca completamente y congele. Emplea bolsas de plástico para congelar, cajas y otros recipientes, y extraiga tanto aire como pueda antes de sellarlos. Para ello llena casi completamente los recipientes rígidos y expulsa el aire antes de cerrar las bolsas de congelación.

Consumir los vegetales congelados antes de 9 meses.

Hortalizas de hojas y coles

 



Estas, además de varios tipos de coles, como las calabresas y la coliflor, tienen tan alto contenido de agua que pocas se pueden almacenar bien. Varias coles se congelan adecuadamente; hay cultivares para este fin.

Las lechugas aguantan en el frigorífico 10/15 días.

Hortalizas de fruto

 

 

Los tomates, berenjenas y pepinos, si los almacenas para consumirlos en invierno, es mejor transformarlos en conservas (salsa de tomate) o congelarlos.

No guardes cebollas y tomates juntos porque se favorece la pudrición.

Los pimientos se estropean relativamente rápido. En fresco se conservan de 20-30 días a 0ºC.

Bulbos

 

 

Ciertos cultivares de cebollas, escalonas y ajos se conservan durante muchos meses. Coséchalas maduras o casi maduras y sácalas al sol (o a cubierto en climas húmedos) hasta que la piel exterior parezca papel. Manipula los bulbos con cuidado para evitar golpes. Cuelga en ristras trenzadas, en redes o espaciadas sobre bandejas en condiciones bien ventiladas y libres de heladas.

Hortalizas de raíz

 



Prepara las hortalizas a almacenar retirando todo el follaje, ya que éste se pudre. Las patatas son susceptibles de helarse; almacena en sacos a prueba de luz, en un lugar resguardado de heladas.

Las zanahorias y remolachas pierden humedad con facilidad; almacena en capas, en montones en el exterior apila sobre paja y cubre con más y, en zonas frías, una capa de tierra para proteger de heladas.

Vegetales que se congelan bien


- Blanquear (1)

- Cortar en tacos, rebanar, puré o picar (2)

- Sólo congelar joven (3)

 

Brécol 1

Berenjenas 1, 2
Coles 1, 2
Coliflores 1, 2
Colirrábanos 1, 2
Calabacines 1
Calabresas 1

Calabaza 2
Cebollas de primavera 2
Chirivías 1, 3
Coles de Bruselas 1
Coles rizadas 1
Espárrago 1
Espinacas 1
Guisantes 1
Habas 1
Judías comunes 1
Judías de Lima 1
Judías escarlata 1
Nabos 1, 2, 3
Patatas (sólo patatas nuevas y pequeñas) 1

Ruibarbo 2
Solanos 1
Tomates 1 Apio 2
Zanahoria 1, 3



CULTIVO DE HORTALIZAS

1. Riego
2. Abonado
3. Acolchado o mulching
4. Malas hierbas
5. Otras operaciones:
5. - Entutorado o tutorado
5. - Destallado
5. - Deshojado del tomate
5. - Poda
6. Recolección
7. Almacenado (congelado)