Semillas de hortalizas y siembra


 

Para cultivar hortalizas y verduras puedes comprar semillas o plantones.

Con los plantones ganarás tiempo y comodidad, aunque es un sistema que aún no está muy generalizado a nivel de aficionado; sí lo está entre los horticultores profesionales.

En las páginas que siguen tienes la explicación de cómo se siembran hortalizas de tres maneras:

Semilleros en recipientes (1 página)
Semilleros en el suelo (1 página)
Siembra directa (1 página)

 

1. Semilleros

 


Semillero en recipientes


Consiste en sembrar semillas y luego trasplantar los plantones al huerto. Se pueden hacer:

  • Semilleros en recipientes

  • Semilleros en el suelo


2. Siembra directa

 


Siembra directa. Semillero en el suelo


El otro sistema de siembra consiste en sembrar en el terreno definitivo de la huerta, aclarar el exceso de plántulas y cuidarlas hasta su recolección.

¿Qué método usar?

Los semilleros en recipientes se recomiendan para:

- Apio
- Berenjena
- Calabaza
- Cebolla
- Col
- Lechuga
- Melón
- Pepino
- Pimiento
- Puerro
- Sandía
- Tomate

La siembra directa en tierra es frecuente en:

- Judía
- Guisante
- Habas
- Zanahoria
- Remolacha
- Rábano
- Espinaca
- Chirivías

Los semilleros permiten desarrollar las plantas en un ambiente más adecuado, protegido de las lluvias, del frío, del pleno sol y con un sustrato mejor que la tierra del huerto lo cual asegura una mayor nascencia.

Un semillero en recipientes a cubierto permite iniciar el cultivo de hortalizas al final del invierno, cuando debido al frío de muchas regiones morirían las plántulas si se sembraran en el exterior. Por ejemplo, los semilleros de lechuga se pueden iniciar a mediados de invierno en un invernadero o en un lugar a salvo del frío y luego transplantar al huerto cuando las condiciones sean propicias.

Los semilleros en tierra tienen la ventaja de que se dispone de mayor espacio. Por ejemplo, a nivel comercial, hay semilleros en grandes parcelas para ciertos cultivos.

Las semillas

 


Compra semillas de calidad, envasadas al vacío y sin que haya superado su fecha de caducidad.

En el paquete viene información útil: época de siembra, profundidad de siembra, clima idóneo, cuánto tarda en germinar, cuándo estarán listas para cosechar...

Hay tres características relacionadas con las semillas interesantes de conocer:

 

Poder germinativo: es el porcentaje de semillas que germinan. Oscila entre el 65 y el 80%. Por ejemplo, un poder germinativo del 70% significa que de cada 100 semillas que se siembran en condiciones adecuadas, germinan 70.

Longevidad: a medida que pasa el tiempo va disminuyendo el porcentaje de germinación de las semillas.

Pureza: un paquete que diga que tiene una pureza del 99% significa que hay un 99% que es semilla y un 1% que es otra cosa: residuos, piedrecitas, palitos, cáscaras, etc..

Algunas semillas se comercializan pildoradas o tratadas. Consiste en un recubrimiento que las protege de hongos del suelo, aporta nutrientes, mantiene la humedad y eleva la germinación. Son más caras.

Para conservar las que no gastes al sembrar, cierra bien los paquetes y colócalos en un frasco con tapa de rosca. Ponle una etiqueta con la fecha de caducidad, la especie/variedad y coloca el recipiente en lugar fresco, seco y oscuro.

Hortalizas que no se inician por semilla

Por último, decir que si bien la mayoría de las hortalizas y verduras se inician a partir de semillas, hay algunas especies que no.


Estolones de fresal


Fresa: por estolones. Las plantas madres de las que se obtiene los estolones se propagan 'in vitro', se propagan en campo y se sacan los estolones.

 


Ajos

 

Ajo: con los dientes del bulbo.

 


Garra de espárrago

 

Espárrago: con trozos de rizoma.

 


Tubérculos de patatas

 

Patata: por tubérculos.

 


Alcachofas

 

Alcachofa: por estacas. Se utiliza poco la semilla de alcachofa. Tradicionalmente se ha propagado por estacas de tallo. Se trocea el rizoma que lleva una serie de yemas.

 


Sandía


Sandía, sobre todo, y también melón y pimiento, se pueden propagar, además de por semilla, por injerto. El objetivo es un patrón que sea resistente a un patógeno del suelo.
Veamos cómo se hace la siembra por cada método:

Semilleros en recipientes
Semilleros en el suelo
Siembra directa