Suelos de arena y suelos de arcilla



  • Conocer bien el suelo es muy importante. Una de las características a estudiar es la textura.Los extremos son arenosos y arcillosos. La mayoría de suelos serán intermedios y tendrán caractísticas de uno y otro.

  • Suelos arenosos (suelos de arena)

    - Drenan muy bien, no se encharcan.

    - Buena aireación para las raíces.

    - Se secan demasiado pronto.

    - Retienen muy poco el agua y hay que regar con bastante frecuencia.

    - Retienen muy poco los nutrientes minerales (Nitrógeno, Potasio, etc.). Por tanto son secos y pobres en elementos fertilizantes.

    - A los céspedes les va muy bien un suelo arenoso.

    - Mejora: aportar materia organica, por ejemplo, estiércol. La materia orgánica da cohesión a los suelos arenosos.

    Si añades estiércol, aporta 2 kg/m2; si añades turba, 0,5 a 1 kg/m2.

  • Suelos arcillosos (suelos de arcilla)

    Suelo arcilloso

    -
    Pesados de labrar.

    - Con tendencia a compactarse.

    - Se encharcan con las lluvias o con el riego.

    - Positivo es que son ricos en nutrientes (tienen amplios "bolsillos").

    - Mejora: aportar materia organica, por ejemplo, estiércol. La materia orgánica esponja a los arcillosos.

    Si añades estiércol, aporta 2 kg/m2; si añades turba, 0,5 a 1 kg/m2.

    Si el suelo es muy arcilloso, además de la materia orgánica también es recomendable distribuir arena de río, entre 15 y 30 Kg/m2.

    En suelos arcillosos se debe incorporar cada año una buena cantidad de compost, turba o estiércol bien descompuesto para hacerlos más aireados y esponjosos.

  • Lista de especies válidas para un suelo arcilloso.