Aporta
arena y materia orgánica
al suelo en el momento
de plantar.
En
céspedes elimina
el fieltro haciendo
ESCARIFICADOS
(mínimo 1 al
año, en primavera;
ideal, otro más
en otoño) y aireados
haciendo PINCHADOS
con una horca en
superficies pequeñas;
con un rulo de púas
o con una máquina
profesional llamada
"sacabocados",
1 ó 2 veces al
año y recebo
posterior con una mezcla
de arena y turba mitad
y mitad a razón
de 1,5 m3 de mezcla
por cada 100 m2 tras
el pinchado.
Si
se forman charcos, o
si algunas zonas están
muy mojadas, pincha
el suelo con una horquilla
de jardín y muévala
ligeramente de un lado
a otro. De este modo
el agua podrá
drenarse en parte.
Instala
tubos para drenajes.
Si
no es para tanto, realizando
algunas de las operaciones
descritas anteriormente
será suficiente.
En
suelos con malos drenajes
se puede plantar en
montículos o
caballones de tierra
para que las raíces
no queden empapadas
permanentemente.