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Luz
A Pilea le gusta la luz, incluso algo
de sol directo. Si están en
un sitio con poca luz crecerá
con aspecto largo y desgarbado. Cerca
de una ventana es ideal.
Humedad
Humedad media, rocía el follaje
de vez en cuando; en verano, más.
Riego
Pilea no exige mucho riego, 2 ó
3 veces por semana en verano y una
en invierno. Si riegas en exceso se
pudre y tira las hojas.
Abono
Echa un poco de fertilizante líquido
cada 15 días en la temporada
de crecimiento (primavera y verano).
Poda
La Pilea se puede volver muy larguirucha
y fea si no se despunta de vez en
cuando cortando los brotes terminales
(cortar unos centímetros las
puntas de los tallos). Esto provocará
una mata más compacta y redondeada.
Cambio de maceta
Cambia cada año a una maceta
un tamaño mayor en primavera.
Multiplicación
Aprovecha los recortes para hacer
esquejes y enraizarlos en arena y
turba (mitad y mitad de cada cosa).
Cubre con un plástico para
mantener la humedad. También
se pueden hacer enraizar metiéndo
el extremo en un vaso con agua hasta
que salgan las raíces de una
nueva Pilea.
INFORMACIÓN
ADICIONAL:
- Requiere luminosidad
pero sin exposición directa
al sol, salvo durante el invierno
cuando la incidencia de los rayos
es menor.
- Abonar quincenalmente
durante desde abril hasta agosto o
septiembre.
- Regar en pequeñas
dosis (2-3 veces por semana) pero
frecuentemente, sobre todo en verano.
- En invierno disminuir
la cantidad de agua y la frecuencia.
- Generalmente hay
que mantener la tierra fresca pero
no empapada.
- Evitar las corrientes
de aire.
- Araña roja,
pulgón, cochinilla algodonosa,
rociar con los productos específicos.
- Jardines en recipientes
de cristal, donde además, se
mantiene mejor la humedad ambiental
que necesita.
- La caída
de las hojas en la estación
fría, puede deberse a las corrientes
de aire.
- No eliminar la
película cerosa que cubre las
frondes.
- Multiplicación:
por esqueje en marzo, pero también
mediante semillas a comienzo de la
primavera.
Más
información:
Hay una ficha más detallada
de Pilea
aquí.
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