Trasplante de palmeras medianas o grandes

 

En tamaños grandes o medianos, la operación es de más envergadura y hay que contar con otros medios. De entrada, sólo será posible si puede acceder un camión grúa o una pala mecánica para levantar la palmera en peso y moverla.

Es habitual contratar a una empresa de jardinería que haga toda la operación.



Distinguimos dos casos:

a) Especies delicadas, como Kentia o Palmera canaria. Aquí será necesario hacerlo en dos pasos. El primero consiste en hacer, como mínimo 5 meses antes de extraerla del suelo, una zanja estrecha con la azada de 60 cm. de profundidad a cierta distancia del tronco y a todo su alrededor y luego rellenarla con un buen suelo o con un sustrato de textura arenosa. En esa zanja rellena se desarrollarán raíces nuevas.

 

El segundo paso sería la extracción propiamente dicha transcurrido este tiempo mínimo de 5 meses. Especies a aplicar este método son:

- Howea forsteriana
- Bismarckia nobilis
- Phoenix canariensis
- Sabal palmeto


b) Especies más "duras" que no es necesario el paso previo de hacer una zanja:

- Phoenix dactylifera
- Chamaerops humilis
- Washingtonia filifera y W. robusta
- Arecastrum romanzoffianum
- Trachycarpus fortunei



 

Extracción

1. Riega el día anterior a la extracción para que la tierra esté húmeda.

2. Practica una zanja a cierta distancia, bien con una pala mecánica (las hay pequeñas que se alquilan por horas) o, incluso con azada. Para el primer caso de antes, de especies delicadas, se hace esta zanja por fuera de la que se hizo meses atrás.

3. El cepellón debe quedar con forma tronco-cónica.


Washingtonia robusta - Phoenix roebelenii

 

4. Se envuelve entonces con una tela metálica, un geotextil, una tela de yute o, lo mejor para evitar que se rompa, se escayola. De todas maneras, en cepellones grandes, no suele ser necesario el escayolado puesto que tienen suficiente consistencia como para que no se desmoronen y con envolverlo en tela y malla de alambre, vale.

5. El tamaño adecuado de cepellón dependerá de la especie. Si es más delicada cuanto más grande, mejor. Por ejemplo, los casos de la Kentia o la Palmera canaria. Otras, como Wachintonas, Arecastrum o Palmera datilera, se pueden hacer cepellones muy pequeños, pero siempre, tamaño grande, tanto mejor.

6. La carga y descarga y el traslado se deberá hacer con cuidado para no dañar la corteza, la cual, a diferencia de los árboles, no se regenerará y las marcas quedarán para siempre. Ojo con dañar o golpear el "cogollo" o brote terminal de la palmera, ya que si se rompe, moriría la planta, puesto que es su único punto de crecimiento.



Antes de plantar Ya tenemos el ejemplar en el sitio para volverlo a plantar. Ahora...

7. Recorta las puntas de las hojas con objeto de reducir la resistencia al viento y la transpiración. Nunca el cogollo, por supuesto.

8. Repasa las raíces dándole cortes limpios y sin desgarros, y si se puede, desinfectar con un fungicida como medida de prevención. Sanearemos las raíces muertas o desgarradas.

9. Suprime todas las inflorescencias y frutos que tenga, puesto que son elementos que consumen agua y ahora no interesan.

10. Envuelve las palmas con un cañizo que se mantendrá hasta que agarre.

Plantación

12. Excava un hoyo amplio.

13. Mezcla la tierra extraída con un abono orgánico (estiércol, mantillo, turba, etc.). Con esto mejoramos el suelo, lo esponjamos y enriquecemos (ambiente más favorable para la emisión de raíces). Si el suelo es muy arcilloso, mezclar una buena cantidad de arena para compensar.

14. Introduce el ejemplar procurando colocarlo con la misma orientación que tenía en su posición original (haz una marca de la cara Sur en origen para saberlo).

15. Asienta con el pie o el palo de la azada para que no queden bolsas de aíre.

16. Para asegurar que el agua llegue a la base del cepellón cuando se riega, un buen truco es el colocar uno o dos tubos que lleguen al fondo del hoyo, por el que se verterá el agua. Se le llama 'macarrón'.

17. La base del tronco debe quedar a la misma altura a la que estaba anteriormente o un poco más enterrado. Sólo en climas muy húmedos, donde el drenaje sea malo o sean normales periodos de encharcamiento, la plantación se hará algo más alta sobre el nivel del suelo.

18. Asegura la palmera con 3 puntales o palos fuertes o mediante 3 tensores cuerdas, también llamados vientos.

19. Forma un alcorque o pocilla con tierra y dar un riego abundante. 20. Darle una "ducha" con la manguera de vez en cuando a las hojas viene muy bien para proporcionarle una cierta humedad.

21. Mantén un mínimo de 4 meses con sus hojas (palmas) envueltas y atadas con un cañizo hasta que esté bien enraizada en su nuevo emplazamiento. Si se ven en el centro de las palmas asomar las puntas de hojas nuevas, será señal de que ha agarrado.

22. Al observar los primeros síntomas de arraigo (puntas hojas nuevas que asoman), abona con fertilizantes complejos tipo 15-15-15 o bien, fertilizantes de lenta liberación.

23. Comentar por último, que en algunas especies, el estrés post-trasplante es muy fuerte y puede asustar el ver las hojas caídas y moribundas, pero no pasa nada porque luego se recuperan. Es acusado:

Washingtonia filifera
• Washingtonia robusta
• Trachycarpus fortunei
• Phoenix canariensis




DIFICULTAD EN EL TRASPLANTE

Trasplante muy complicado

- Bismarckia nobilis
- Howea forsteriana

Trasplante complicado

- Butia capitata
- Chrysalidocarpus lutescens
- Erythea armata
- Livistona australis
- Neodypsis decaryi
- Phoenix canariensis
- Roystonea regia
- Sabal palmeto

Trasplante fácil

- Archontophoenix alexandrae
- Chamaedorea elegans
- Chamaerops humilis
- Phoenix dactylifera
- Phoenix roebelenii
- Syagrus romanzoffiana (=Arecastrum)
- Trachycarpus fortunei
- Washingtonia filifera
- Washingtonia robusta


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