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1.
Descripción del cerezo
2. Fruto (cereza, picota)
3. Polinización del cerezo
4. Clima y suelo para el cultivo de
la cereza
5. Variedades de cerezas
6.
Patrones para cerezas
7.
Plantación de cerezas
8. Abonado de la cereza
9. Riego del cerezo
10. Poda del cerezo
11. Plagas de cerezo
12. Recolección de cerezas
13. Multiplicación del cerezo
............................
1.
Descripción (árbol
de la cereza y picota)
-Familia:
Rosáceas (Rosaceae).
-Especie:
Prunus avium.
Árbol
caducifolio que puede llegar a los
25 m de altura, con la corteza lisa,
anillada, de color marrón rojizo,
que se desprende de anchas bandas
transversales.
Presenta
problemas de conducción, debido
a la dominancia apical (ramifica muy
poco), que también se manifiestan
en los tratamientos fitosanitarios,
la recolección y cualquier
técnica que requiera el acceso
a la planta.
-
Hojas: simples, ovado-oblongas, acuminadas,
de 7.5-12.5 cm de longitud y 3.5-5
cm de altura, fasciculadas en el extremo
de cortas ramillas.
Margen
irregularmente aserrado. Haz glabro
y envés más o menos
pubescente.
Pecíolo
de 4-5 cm de longitud, con 2-3 glándulas
rojizas cerca del limbo. Al caer las
hojas adquieren una tonalidad rojizo-anaranjada
muy decorativa.
-
Flores: blancas de 2-3 cm de diámetro
que aparecen antes o al tiempo que
las hojas. Tienen 5 sépalos,
5 pétalos blancos, obovados,
numerosos estambres y pistilo lampiño;
se agrupan en hacecillos sentados,
a la manera de umbelas, en número
de 2-6 , rodeados en la base por una
corona de brácteas y llevan
cabillos muy largos (2-5 cm).
-Órganos
fructíferos: ramos mixtos,
chifonas (son como ramos mixtos de
menor vigor) y, sobre todo, ramilletes
de mayo que presenta varias yemas
florales y una vegetativa, por lo
que la poda debe encaminarse hacia
su producción.
2.
Fruto, cereza y picota:
Drupa
de color rojo negruzco, globosas o
con figura de corazón. El hueso
es globoso, casi liso.
De las cerezas se
obtiene un vino de cerezas que destilado
proporciona un licor denominado Kirsch.
Aparte están
las guindas conservadas y las cerezas
conservadas en aguardiente de vino.
La cereza es un fruto
que puede consumirse fresco o utilizarse
en la elaboración de tartas,
mousses, mermeladas y compotas.
Generalmente las
cerezas de mayor tamaño son
las que tienen mejor textura y sabor.
Fuera de temporada
puede adquirirse en conserva.
3.
Polinización
(árbol de la cereza y
picota)
Especie
fuertemente autoincompatible (se produce
incompatibilidad polen-pistilo).
Normalmente
se plantan polinizadores cada tres
árboles en una de cada tres
filas, y se planta más de un
cultivar de polinizador para garantizar
el solape de la floración.
Los
cerezos son polinizados por abejas.
4.
Clima y suelo para el cultivo de la
cereza:
El
cerezo tiene una gran capacidad de
adaptación a distintas áreas
edafoclimáticas de la zona
templada. Se trata de una especie
muy delicada en cuanto a climatología,
aunque tolerante al frío.
Puede
cultivarse desde la mínima
altura sobre el nivel del mar hasta
los 500 m de altitud, aunque su cultivo
es más propio de situaciones
más bajas, para poder garantizar
la cosecha.
Es
uno de los frutales más resistentes
a las bajas temperaturas invernales.
Las
yemas florales durmientes mueren con
temperaturas entre -22 y -35ºC.
Las flores son dañadas con
temperaturas de -2ºC.
Requiere
muchas horas-frío para la floración
(900-1.800), de forma que florece
muy tarde, escapando a las heladas
primaverales a las que es sensible.
Presenta
escasas necesidades de unidades de
calor para el desarrollo del fruto,
que es muy rápido (100 días
desde la floración a la recolección),
lo que le permite ser el primero en
el mercado.
Es
el único fruto de hueso no
climatérico, por lo que si
se recolecta con antelación,
no madura fuera del árbol.
Prefiere inviernos largos y fríos
y veranos cortos y calurosos pero
de noches frescas y primaveras templadas,
pues a partir de la floración
y del cuajado del fruto un cambio
brusco de temperatura puede comprometer
la cosecha.
La
exposición de las yemas a las
altas temperaturas o a la radiación
directa del sol durante la inducción
floral tiene como resultado la formación
de pistilos dobles.
Si
ambos pistilos de flores afectadas
son polinizadas y los óvulos
son fertilizados, los ovarios con
semillas se funden a lo largo de las
suturas ventrales y se hacen dobles.
Algunos cultivares son más
propensos a la duplicación
que otros.
El
riego por aspersión cuando
la temperatura pasa de los 30ºC
ha reducido el problema.
Cuando
las precipitaciones toman valores
próximos a 1.200 mm/año
es posible su cultivo sin llevar a
cabo riegos, aunque el empleo de distintos
patrones modifica los requerimientos
hídricos, pudiendo cultivarse
tanto en secano como en regadío.
También
hay que tener en cuenta los factores
climáticos que afectan a las
abejas para que se lleve a cabo una
correcta polinización.
Cuando
las precipitaciones son excesivas
durante la maduración del fruto
puede producirse su agrietado: el
agua se mueve a través de las
células epidérmicas
y entran en el mesocarpo por ósmosis.
Las
células del mesocarpo aumentan
rápidamente de volumen, provocando
que la epidermis se estire, una vez
que llegan a su límite de elasticidad
se raja.
El
cultivar Lambert es el más
resistente al agrietado. Las pulverizaciones
de calcio solubles, orgánicas
e inorgánicas, tiende a reducir
el agrietado. El empleo de máquinas
removedoras de aire (como las utilizadas
para controlar las heladas) para eliminar
el agua de la cavidad pedicelar de
las frutas ha ayudado también
a solucionar este problema.
Son
preferibles los suelos con buen drenaje,
ligeramente calizos, exposiciones
con buena iluminación y aireación,
laderas suaves de montaña y
secanos frescos.
Entre
los factores edafológicos limitantes
se encuentra la abundancia de suelos
pesados y calizos con pH elevado,
que ocasionan problemas de clorosis
y asfixia radicular.
Los
cerezos francos prefieren suelos ricos
y profundos. Si el suelo es arenoso
y de escasa profundidad es más
apropiado el patrón Santa Lucía
y en suelos pesados el guindo.
5.
Variedades de cerezas (árbol
de la cereza y picota)
La
elección de variedades resulta
más difícil que la de
patrones, debido a los problemas de
incompatibilidad. Las características
más buscadas en las variedades
son: precocidad, calibre adecuado
para evitar el aclareo, firmeza, color,
buen sabor, baja susceptibilidad a
la aparición de frutos dobles,
buena tolerancia al agrietamiento
y buena resistencia al transporte.
Las principales variedades
de cerezas existentes en España
son:
- Burlat
- Garrafal Napoleón (Garrafal
de pulpa más dura que los mollares.
Botánicamente Prunus cerasus)
- Garrafal Tigre
- Ambrunesa
- Pico Negro y Pico Colorado
- Mollar de Lérida
- Garrafal de Lérida
- Guinda "Tomatillo" (botánicamente
Cerasus caproniana)
- Guinda Royale
- Guinda Montmorency
6. Patrones para cerezas
(árbol de la cereza y
picota)
-
Francos (Prunus avium)
-
Santa Lucía (Prunus mahaleb)
-
Guindo
Más
recientemente, se han empezado a difundir
nuevos patrones: la selección
de Masto de Montaña "Pilarico",
la de Santa Lucía "Pontaleb"
(reproducido por semilla), las selecciones
"MaxMa 14" y "Maxma
97" (híbridos de P. avium
x P. mahaleb), el P. cerasus "CAB
6P" y el ciruelo "Adara".
7. Plantación de cerezas
(árbol de la cereza y
picota)
Las
densidades de plantación puede
oscilar entre 350-500 árboles/ha
en secano y los 600-900 árboles/ha
en regadío.
Los
marcos de plantación se diseñan
en función del vigor de la
planta (a mayor vigor disminuye la
densidad de plantación).
En
el Valle de Jerte con patrones francos
formados en vaso son frecuentes los
marcos de 9 x 9, e incluso densidades
más bajas.
Para
los patrones Santa Lucía se
suelen utilizar marcos reales de 6
x 6 y 7 x 7. Solo con algunos guindos
se pueden emplear marcos de 3 x 1,
con formaciones en seto fáciles
de conducir al principio, apareciendo
problemas posteriormente debido a
la elevada densidad.
Las
estrategias a llevar a cabo para controlar
el vigor son las siguientes: no abonar
ni regar en exceso, realizar un corte
radical con sierra mecánica
(topping) cuando superen los 2,5 m
de altura (aunque el árbol
sufre mucho, sigue dando producción
en las partes bajas) y siempre que
sea posible utilizar patrones que
disminuyan el vigor de la variedad.
8.
Abonado de la cereza y picota
Es
uno de los frutales menos exigentes
en fertilizantes.
En
general, se prefiere reducir las aportaciones
de nitrógeno y aumentar las
de potasio, sin embargo, como ocurre
con la mayoría de los frutales,
no parece necesitar grandes aportes
de fósforo.
Durante
el periodo de formación se
abonará a base de nitrógeno,
fósforo y potasio en forma
equilibrada, y a partir de la entrada
en fructificación, aumentar
la dosis de fósforo y potasio
y reducir el nitrógeno.
Los
fertilizantes fosfatados y potásicos
se aplicarán a la caída
de la hoja y los nitrogenados antes
de la entrada en vegetación.
Las
clorosis férricas son frecuentes
en suelos calizos, por lo que en dichas
condiciones es recomendable la utilización
de patrones Santa Lucía y la
aplicación de quelatos de hierro.
También
son frecuentes las deficiencias de
manganeso y zinc.
El
aporte de calcio es frecuente para
evitar problemas de agrietado, ya
que reduce la absorción de
agua, aunque también se pueden
llevar a cabo otras estrategias de
forma conjunta o independiente como
son la selección de variedades
tolerantes y la aplicación
de giberelinas para retrasar la maduración
y poder escapar a las lluvias.
9.
Riego del cerezo
(árbol de la cereza y
picota)
Las
necesidades hídricas del cerezo
son muy inferiores respecto a la mayoría
de las especies frutales.
Dependiendo
de la variedad y del patrón
utilizados, puede cultivarse tanto
en secano fresco como en regadío,
en este último cuidando no
regar en exceso para evitar los problemas
de agrietado, con aportes de1.000-1.200
mm/año.
Los
cerezos tienden a ser sensibles a
cantidades excesivas de boro, cloruros,
sodio y sales totales en el agua de
riego.
Los
riegos deben suprimirse por completo
poco antes de entrar el fruto en envero,
ya que de abusar de ellos puede provocar
el agrietamiento del fruto.
10.
Poda del cerezo
(árbol de la cereza y
picota)
Otro elemento de
gran importancia para el mantenimiento
y la buena producción del cerezo
es la poda, que junto con la fertilización
y el riego, constituye el pilar básico
de la salud del frutal.
La finalidad
de la poda es la de conseguir la adecuada
estructura del árbol, para
regular la vegetación y la
estructura productiva de éste
e iluminar el interior de la copa.
Es
una especie que en general responde
muy mal a la poda de formación,
ya que sufre bastante. Lo normal es
la formación en vaso o pirámide
con forma más o menos libre,
siendo más adecuada la formación
en pirámide debido a la tendencia
apical del árbol y a que el
vaso suele retrasar más la
entrada en producción.
El
momento oportuno para la poda es tan
pronto se haya despojado de las hojas,
y en último caso momentos antes
de entrar en vegetación, ya
que entonces cicatrizarán mejor
las heridas.
La
poda de regeneración no debe
ser muy intensa y debe favorecerse
la formación principalmente
de ramilletes de mayo o de chifonas,
mediante la reducción de ramos
mixtos vigorosos. El aclareo de frutos
no resulta rentable.
En
las nuevas plantaciones, se ha comenzado
a difundir un nuevo sistema llamado
"vaso bajo" (Spanish bush):
consiste en el descabezamiento inicial
del plantón, en la primavera
de su primer verde, aproximadamente
a unos 25-35 cm de altura con respecto
al suelo.
Este
corte provoca la emisión de
varias ramas principales que mediante
sucesivos despuntes en verde, originan
una copa de aspecto globoso. A continuación,
se van eliminando algunas ramas por
aclareo suave para facilitar la iluminación
y aireación del árbol.
También
se realiza el arqueado de algunas
ramas para inducir una mayor fructificación.
En
los años sucesivos, ya en plena
producción, la poda es muy
ligera, excepto en altura. Mediante
cortes mecánicos o manuales,
realizados a finales de verano, se
frena el desarrollo del árbol
y se limita su altura máxima
a 2.5 m.
11.
Plagas de cerezo
(árbol de la cereza y
picota)
-
Pájaros (petirrojos, estorninos
y otros pájaros)
-
Piojo de San José (Quadraspidiotus
perniciosus)
-
Pulgón negro (Myzus cerasi)
-
Mosca de las cerezas (Rhagoletis
cerasi)
-
Anthonomus rectirostris
12.
Recolección de cerezas
y picotas
Una
madurez aceptable exige que la superficie
completa de la cereza tenga un mínimo
de color rojo claro y/o 14 a 16% de
sólidos solubles, dependiendo
de la variedad.
Se
recoge con el pedicelo intacto para
minimizar el potencial de pudrición
de la fruta por hongos.
Las
cerezas son recogidas lo más
maduras posible, porque el azúcar
no aumenta después de la recolección.
13.
Multiplicación del cerezo
(árbol de la cereza y
picota)
Tradicionalmente
la propagación se realizaba
mediante injerto sobre patrón
obtenido a partir de semilla, con
la ventaja de que la semilla evitaba
la transmisión de enfermedades,
pero con el inconveniente de que se
obtenían patrones vigorosos
y heterogéneos.
A
causa de su sensibilidad a la gomosis,
al realizar el injerto de yema, será
mejor hacer los cortes en posición
invertida, para evitar que la yema
quede ahogada por una afluencia gomosa.
Actualmente se
tiende a realizar el injerto
sobre patrones clonales de guindo,
Santa Lucía y cerezo.
Tras un año de cría
del patrón se realiza
el injerto y se deja crecer
un año más antes
de llevar a cabo el trasplante
(patrón con dos verdes).
Más información
en el Archivo del Foro:
Cerezo
- Guindo - Cerezas - Picotas
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Fuente
y ampliar información en:
infoagro.com
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