Gusano cabezudo

(Capnodis tenebrionis)


Adultos de Gusanos cabezudos Larva de Gusano cabezudo Gusano cabezudo, adulto y larva

Ataca fundamentalmente a frutales de hueso: melocotonero, albaricoquero, ciruelo, cerezo. También a manzano y peral. No se da en olivo, higueras ni cítricos.

Escarabajo negro de 2,5 centímetros.

La larva mide 5 centímetros y tiene una cabeza muy llamativa.

Las larvas labran galerías debajo de la corteza del cuello de los árboles, cortando los vasos por donde circula la savia. El árbol se va secando por sectores. Cuando termina de darle la vuelta al cuello, seca totalmente al árbol.

Los adultos aparecen en el mes de mayo, hasta junio y julio (Hemisferio Norte); hacen la puesta durante el verano, en la base del tronco y en el cuello o en la tierra de alrededor. Las larvas excavan galerías. El insecto permanece en estado de larva durante 2 años.

Los años que llueve mucho limita a esta plaga, ya que se ahogan bastantes larvas.

Parece cebarse prioritariamente en árboles que no se riegan sistemáticamente.

Control

Es muy difícil combatir la larva porque vive dentro de la madera. Como remedios caseros, se descalza la base del tronco y raíces gruesas y utilizando un alambre, se descubren y matan los gusanos; este método sólo puede hacerse en árboles aislados, en una finca comercial sería antieconómico.

Lo mejor es en otoño recoger manualmente los adultos que se van a morder los brotes de la copa del árbol. Se capturan fácilmente a mano en las ramas de los árboles, si se les ve: apenas se mueven.

Son muy duros: para matarlos hay que machacarlos entre dos piedras.

También se puede tratar los adultos una al mes en abril, mayo y junio con Metil-paration o Metil-azinfos.

Pueden defenderse los árboles rodeando la base del tronco con tela metálica fina, en forma de tronco de cono, hundiendo la base mayor en la tierra. De esa manera se impide que los adultos hagan la puesta y la salida de los mismos de las ninfas.

Parece ser efectiva la protección de malla geotextil bien ajustada al tronco del árbol en un radio de 60-80 cm. y sujeta por piedras. Si hay riego por goteo superficial, dando humedad y frescor a la tierra, la protección se refuerza.